La promesa de sacar las vías del tren de la zona urbana de Nogales vuelve a tropezar. El proyecto ferroviario conocido por los habitantes como el “Tren Fantasma” enfrenta una nueva disputa legal mientras permanece detenido y sin recursos etiquetados para 2026.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), responsable de la obra, solicitó una prórroga ante los tribunales para reunir información relacionada con los señalamientos por daños patrimoniales y afectaciones a ciudadanos que viven o tienen negocios en las zonas impactadas por los trabajos.
La petición surge dentro del Juicio de Amparo Indirecto 246/2025-I, promovido por el empresario nogalense Gustavo Moreno Freig, propietario del Hotel Colonial. El recurso legal busca que se revisen las afectaciones ocasionadas por la construcción del túnel ferroviario que atraviesa distintos sectores del nororiente de la ciudad.
De acuerdo con documentos judiciales, la Jueza Quinto de Distrito en Sonora otorgó a la dependencia federal un plazo adicional de diez días para entregar la información requerida dentro del expediente, el cual ha crecido al grado de requerir la apertura de un segundo tomo.
Con este nuevo revés, la obra se confirma como un fraude más de los gobiernos en turno que acumula falta de planeación, organización, diseño, afectación ambiental y asignación de recursos multianuales, entre otros aspectos.
La nueva controversia gira en torno a presuntos daños provocados durante la construcción. Moreno Freig asegura que el complejo hotelero y propiedades cercanas resultaron afectadas por vibraciones, excavaciones, acumulación de tierra y trabajos realizados con explosivos.
Según relató, una barda fue derribada y tardó varios meses en ser reconstruida, además de registrarse fisuras y afectaciones estructurales que impactaron directamente el patrimonio familiar y comercial.
El empresario sostiene además que la obra carece de los permisos necesarios para desarrollar un proyecto de esta magnitud, afirmación que forma parte de los argumentos expuestos ante las autoridades judiciales.
Pero más allá de los daños materiales, existe preocupación por la operación futura de la vía férrea. Críticos del proyecto señalan que, lejos de eliminar el problema ferroviario dentro de la ciudad, el nuevo trazo mantendría el paso constante de trenes por zonas urbanas.
Moreno Freig advierte que el incremento en la frecuencia de cruces ferroviarios podría afectar seriamente la movilidad de Nogales, al grado de generar largos periodos de interrupción vehicular en distintos sectores.
A ello se suma la inquietud por el traslado de materiales considerados peligrosos y por las condiciones del terreno generadas tras las excavaciones, donde habitantes reportan la formación de áreas con acumulación permanente de agua.
El empresario hizo un llamado a las autoridades federales y a la presidenta Claudia Sheinbaum para revisar nuevamente la viabilidad del proyecto y escuchar las preocupaciones de quienes han resultado afectados.
Mientras la discusión continúa en los tribunales, la obra que durante años fue presentada como una solución para sacar el tren de la mancha urbana permanece detenida, sin recursos asignados para continuar durante 2026 y con múltiples interrogantes aún sin respuesta.



