La entrada en vigor de la obligación de registrar electrónicamente las jornadas laborales de los trabajadores ha generado preocupación entre el sector empresarial, especialmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas que operan con recursos limitados.
El presidente de Fecanaco Sonora y Canacope Hermosillo, Martín Zalazar Zazueta, advirtió que esta nueva disposición federal podría representar un incremento importante en los costos operativos y administrativos para miles de negocios en el estado y el país.
Sus declaraciones se dieron luego de que el Colegio de Contadores Públicos de Sonora exhortara a las empresas a prepararse para cumplir con la nueva normativa, cuyo objetivo es fortalecer los derechos laborales y brindar mayor certeza jurídica tanto a trabajadores como a empleadores.
Sin embargo, el dirigente empresarial señaló que la realidad de muchas MiPyMEs es distinta a la de las grandes corporaciones, ya que no cuentan con infraestructura tecnológica para cumplir de inmediato con este tipo de requerimientos.
“Muchas MiPyMEs no cuentan actualmente con sistemas electrónicos de control de asistencia, por lo que deberán destinar recursos para adquirir equipos, software especializado, capacitación de personal y adecuaciones administrativas que les permitan cumplir con la nueva normatividad”, explicó.
Zalazar Zazueta indicó que para las grandes empresas estas inversiones pueden absorberse con relativa facilidad, pero para los pequeños negocios representan gastos adicionales que se suman a otras obligaciones fiscales, laborales y operativas.
Además, señaló que existe inquietud entre comerciantes, prestadores de servicios y emprendedores debido a que el incumplimiento de la disposición podría derivar en sanciones económicas o procedimientos administrativos.
Ante este escenario, Fecanaco Sonora hizo un llamado a las autoridades para considerar mecanismos que permitan una implementación gradual y accesible para todos los sectores productivos.
“Consideramos que sería indispensable que las autoridades establezcan mecanismos flexibles, periodos de adaptación y opciones tecnológicas accesibles que permitan a las empresas cumplir con la obligación sin afectar su competitividad ni poner en riesgo fuentes de empleo”, expresó.
Finalmente, el representante empresarial reiteró que el sector productivo respalda las acciones encaminadas a fortalecer la formalidad laboral, pero insistió en que cualquier nueva regulación debe tomar en cuenta la situación económica de las MiPyMEs, que continúan siendo uno de los principales motores de generación de empleo en Sonora y en México.



