Huatabampo, Sonora.- Circular por las carreteras del sur de Sonora se ha convertido en un reto diario. Baches profundos, tramos de terracería y carriles reducidos forman parte del trayecto para miles de automovilistas que se desplazan entre municipios, elevando el riesgo de accidentes.
Las rutas más afectadas son las que conectan Navojoa con Etchojoa, continúan hacia Huatabampo, Yavaros y el entronque con Bachantahui. En estos tramos, la carpeta asfáltica presenta un deterioro evidente, con zonas donde prácticamente ha desaparecido.
Ante esta situación, el gobernador Alfonso Durazo Montaño reconoció que el estado de las carreteras representa un problema serio para su administración. Durante su conferencia semanal, informó que ya se aseguraron más de seis mil 260 millones de pesos para rehabilitar vialidades en el norte del estado, y que se buscará replicar ese esfuerzo en la región del Mayo.
El mandatario explicó que actualmente se realiza un estudio técnico para identificar los tramos más dañados, ya que el presupuesto disponible no permite atender toda la red carretera al mismo tiempo. La estrategia será intervenir primero las zonas donde el asfalto prácticamente ha desaparecido.
“Estamos seleccionando los tramos más lastimados porque no hay capacidad presupuestal para atender todo como quisiéramos, pero vamos a reponer completamente aquellos que ya no tienen asfalto”, señaló.
Durazo también adelantó que será el próximo martes cuando la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano presente un informe detallado con las acciones que se implementarán en el sur del estado.
El gobernador aseguró que ya ha recorrido personalmente estas carreteras y admitió su inconformidad con las condiciones actuales. “Cada bache que paso me hace sentir que tengo una deuda”, expresó.
Mientras tanto, automovilistas continúan enfrentando trayectos complicados que impactan no solo en la seguridad, sino también en los tiempos de traslado y el desgaste de los vehículos.



