La Cámara de Diputados aprobó una nueva legislación que busca acelerar el uso de pagos digitales y reducir gradualmente el efectivo en determinadas actividades; ahora el proyecto será revisado por el Senado.
¿Te imaginas llegar a una gasolinera o una caseta y que ya no puedas pagar con billetes?
Ese escenario comenzó a tomar forma en México luego de que la Cámara de Diputados aprobara la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que busca reducir el uso de efectivo y ampliar las operaciones digitales.
La reforma fue aprobada en lo general y en lo particular con 327 votos a favor y 122 en contra, y ahora será enviada al Senado de la República para continuar con el proceso legislativo.
Pero hay un punto importante: esto no significa que el efectivo vaya a desaparecer de inmediato en todo México.
La propuesta establece un proceso gradual para que determinadas actividades puedan operar únicamente mediante pagos digitales.
¿Dónde comenzaría el cambio?
Uno de los aspectos que más atención ha generado es que la transición hacia pagos sin efectivo contempla inicialmente sectores como las gasolineras y las casetas de peaje.
La intención es que los pagos puedan realizarse mediante tarjetas, transferencias, aplicaciones y otras herramientas electrónicas.
De acuerdo con información difundida durante el proceso legislativo, la Secretaría de Hacienda tendría facultades para determinar otras actividades o sectores en los que el pago digital pueda convertirse en la única vía permitida.
Eso significa que el alcance de la reforma podría ir más allá de las gasolineras y las carreteras conforme se establezcan las reglas correspondientes.
El efectivo no desaparece de un día para otro
Aunque el debate político ha girado alrededor de la posibilidad de una economía con menos dinero en efectivo, la legislación no plantea que los billetes y monedas dejen de existir ni que todas las compras deban hacerse inmediatamente de manera electrónica.
El objetivo es impulsar una transición gradual hacia los pagos digitales.
Además, el proyecto contempla que cuando una contingencia impida realizar un pago electrónico, pueda utilizarse efectivo o cheque como alternativa.
Esto podría ser relevante en situaciones como fallas de internet, problemas en los sistemas de pago o interrupciones tecnológicas.
¿Qué otros cambios contempla?
La nueva legislación también busca que los tres niveles de gobierno habiliten infraestructura para recibir pagos electrónicos en trámites y servicios.
Los proveedores de bienes y servicios tendrían que contar con mecanismos para recibir estos pagos y comunicar a sus clientes cuáles están disponibles.
El proyecto también contempla el uso de la CURP Digital como mecanismo de confianza para la contratación digital de servicios financieros, además de permitir que las personas utilicen otros medios oficiales de identificación.
SPEI y CoDi tomarían mayor importancia
La propuesta pretende aprovechar infraestructura que México ya tiene, en lugar de crear desde cero un sistema de pagos.
Entre las herramientas mencionadas se encuentran SPEI y CoDi, además de tarjetas, transferencias, códigos QR y otras tecnologías de pago electrónico.
El Gobierno federal ha señalado que la digitalización busca facilitar las operaciones, ampliar la inclusión financiera y contribuir a la formalización de comercios y actividades económicas.
¿Por qué quieren reducir el efectivo?
El Gobierno federal ha argumentado que una mayor utilización de pagos digitales puede generar mayor seguridad y eficiencia en las operaciones, además de dejar un registro de las transacciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó previamente que la digitalización de los pagos puede ayudar a disminuir el uso de efectivo y favorecer la formalización de actividades económicas.
El reto, sin embargo, está en que no todas las personas tienen el mismo acceso a servicios bancarios, teléfonos inteligentes o conexión a internet.
Por eso, uno de los puntos que ha generado discusión durante el proceso legislativo es cómo se aplicará la transición en zonas y sectores donde el efectivo continúa siendo una herramienta cotidiana.
La ley todavía no entra en vigor
Aunque la Cámara de Diputados ya aprobó el proyecto, todavía falta que el Senado lo analice y vote.
Por ello, no puede afirmarse todavía que el efectivo haya quedado prohibido en México.
Lo que sí ocurrió este 6 de octubre es que la Cámara Baja aprobó la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos y la turnó al Senado para continuar el proceso legislativo.
La pregunta que queda abierta es qué actividades terminarán obligadas a operar sin efectivo y cuándo comenzará exactamente la transición.
Por ahora, México avanza hacia un modelo en el que pagar con el celular, tarjeta o transferencia podría dejar de ser solamente una opción y convertirse en la única alternativa en determinadas actividades.



