Por Víctor Fausto Silva D.
Va subiendo la presión preelectoral, y acá por el sur del estado, tal y como se veía venir, en Huatabampo levantó la mano Adrián Valdez Lam, para buscar la candidatura a la presidencia municipal de esa plaza, sólo que bajo las siglas del Partido Verde.
Acuerpado por un nutrido grupo de militantes, Valdez Lam presentó ya su intención de entrarle a la contienda, apuntalado en un indiscutible bagaje en las lides políticas.
Hombre de mil batallas y de una vastísima experiencia en campañas políticas, es uno a los que con toda justicia debe reconocérsele que conoce al dedillo la comunidad y sus necesidades.
Precisamente por ese fogueo intensivo, Valdez Lam le entiende y sabe cuándo y dónde apretar en los engranajes de la política y las instancias gubernamentales, para impulsar programas de beneficio comunitario, amén de contar con la capacidad necesaria para dialogar y construir acuerdos.
Seguramente se meterá fuerte a la contienda, especialmente porque el Verde, con el “Maloro” Acosta a la cabeza, está viviendo un interesante proceso de fortalecimiento regional, que sin duda será crucial para la contienda del 2027.
No pierdan de vista a Valdez Lam, porque dará mucho de qué hablar, y para bien del Verde y de los huatabampenses.
Gómez Anduro, al ruedo
Con los tiempos ya encima, también en otras plazas comienza a desgranarse la mazorca entre quienes aspiran a ocupar cargos públicos, y el que decidió saltar a la pista es José Félix Gómez Anduro.
El Rector de la Universidad Tecnológica de Etchojoa acaba de registrarse en Morena como aspirante a coordinar los Comités de Defensa de la Transformación, que traducido al buen castellano sería la antesala de la candidatura por la presidencia municipal.
En un emotivo mensaje difundido en sus redes, el joven político fundamenta su intención en el hecho de que “aquí está nuestro hogar, aquí están nuestras familias y aquí está la gente por la que vale la pena trabajar todos los días. Queremos lo mejor para Etchojoa y para cada una de las personas de nuestro municipio”.
“Tengo la energía –dice- la experiencia, la capacidad y, sobre todo, la voluntad de trabajar cerca de la gente, sumar esfuerzos y dar resultados”.
Y sí, es incuestionable que tiene con qué entrarle a la contienda como para salir airoso de la prueba en las urnas, porque ha sabido consolidar presencia y contacto con diversos sectores y con la población misma, con un reconocido desempeño al frente de la mencionada institución educativa.
Muestra palpable de ése exitoso trabajo es la construcción de lo que será el Hospital Universitario de la Universidad, un proyecto largamente acariciado y ya en marcha, gracias a su incesante capacidad de gestión y persistencia para tocar y abrir puertas donde se necesite.
Ese tipo de credenciales son las que dan valor y peso a quienes deciden buscar nuevas y exigentes responsabilidades en el quehacer público.
Gómez Anduro ya decidió dar un paso al frente, una decisión recibida con beneplácito tanto entre morenistas como entre la población en general.
Sólo resta esperar, pero de que trae credenciales, las trae…
¡A llorar al baño!
Si se traduce al cristiano y a pie juntillas el mensaje que en su visita trajo a los morenistas su lideresa nacional Ariadna Montiel, diríamos que además de recetarles atole con el dedo pregonando la unidad, les soltó un garrotazo en la nuca a quienes aspiran legítimamente a un cargo de elección, para que luego les salgan con domingo 7.
Como el palo lo soltó precisamente en Hermosillo, se entiende que vino no tanto a calmar las agitadas aguas por el dedazo a favor de Célida López, sino a dejarles en claro que por encima de las famosas encuestas –donde “el pueblo pone y el pueblo quita”- sigue estando el sacrosanto mando de las cúpulas.
Y es que, mire usted de lo que se entera uno, la clave estuvo en que a los pretendientes les pasó de noche agenciarse y devorar de un sentón la obra “Pueblo”, el más reciente capítulo añadido por López Obrador a su Nuevo Evangelio para principiantes, conversos, incautos y cándidos, dictado desde una ermita de La Chingada, o por lo menos, hacer el esfuerzo de llegar a ¡la página 715!, porque ahí está la clave para evitar aceleres, calenturas, berrinches y decepciones.
Convertida en una especie de neo apóstol de la palabra obradorista, la señora Montiel se los recitó de un tirón:
“En las próximas elecciones, no vaya alguno de ustedes a encapricharse y querer ser por su lado candidato a como dé lugar –sin ganar una encuesta como lo establecen los estatutos de Morena- dominados por una ambición desmedida, sin autolimitarse, porque eso los llevaría a desprestigio”.
O sea, los no favorecidos, calladitos se ven más bonitos…porque si se alborotan o pegan de gritos, ¡quedarán desprestigiados”. ¡Mira tú!
Clarito y por demás contundente el mensaje del gran gurú para que sus prosélitos se apeguen a la doctrina morenista…de no ser porque, según confesó la propia Célida López, el autor de tal joya fue el mismo que la hizo candidata para Hermosillo en el 2018 ¡por dedazo!
Ahora tampoco hubo diferencia alguna para serlo, sólo que según su propio dicho, ella aceptó porque se lo pidió “el partido”. O sea, las encuestas y eso de que el pueblo decide, se lo pasaron por el arco del triunfo. El partido da y el partido quita.
Ni siquiera la “maliciaron” como dicen los chavalos, admitiendo dos o tres registros más para taparle ojo al macho y apegarse al Evangelio obradorista, no. Emberrinchada porque no le dieron el premio mayor, se hizo piedra en México, hasta que se trajo la constancia con la bendición “del partido”. ¿Y los demás incautos que se quedaron esperando el proceso interno? Pues a chiflar en la loma y a tragar sapos sin hacer pucheros.
Más allá de los mensajes grandilocuentes de doña Ariadna en su visita de doctor, dejó la impresión de que no vino precisamente a consolar inconformes, sino a recomendarles silencio y agachismo.
Y a ver si van leyendo el Evangelio de AMLO. Seguramente contiene más perlas filosóficas, hasta para mostrarse agradecidos y sonrientes cuando les asesten un garrotazo.
¡A llorar al baño, pues!



