Aun cuando los recursos públicos federales a las universidades públicas del país han sido recortados y les imponen un tope salarial del 4 por ciento y 1 por ciento en prestaciones a sus trabajadores, a nivel nacional en el primer semestre de este 2026 en las universidades del país no existen paros laborales, y el conflicto laboral más destacado es el de la Universidad de Sonora con más de 15 días de huelga del Staus y los 21 días que mantuvo el Steus.
La gran mayoría de las instituciones de educación superior del país se apegaron a la política salarial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual estableció un incremento general del 4% directo al salario y del 1% al 2% en prestaciones.
Universidades como la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) experimentaron emplazamientos similares al de la Unison, donde los gremios sindicales exigieron hasta un 10% de aumento contra el 4% ofrecido por las autoridades.
La huelga en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), estalló el 20 de abril de 2026 por el Sindicato Único de Empleados (SUEUM), y concluyó el 14 de mayo tras 24 días de paro laboral.
Chequen este dato importante: Durante la asamblea general del sindicato de la Universidad Michoacana, los trabajadores votaron por unanimidad levantar la huelga al aceptar los ofrecimientos de la Rectoría, que incluyeron el aumento salarial del 3.9% y 1.2% en prestaciones, conforme a los topes federales.
Universidades de gran tamaño como la UNAM lograron conjurar sus respectivas revisiones contractuales y salariales acordando el 4% de aumento directo al salario con sus sindicatos.
Así las cosas, el caso de la Universidad de Sonora con dos huelgas estalladas así sean consideradas ilegales por la autoridad laboral es la excepción a nivel nacional a nivel de universidades públicas al rechazar los sindicatos el tope salarial federal, sin embargo, el Steus levantó el paro al aceptar otras prestaciones y apoyos que mejoraban la economía de sus trabajadores.
Los trabajadores académicos exigen recuperar el 40% del poder adquisitivo perdido en décadas pasadas, un aumento salarial superior al 10%, y soluciones al adeudo histórico de la institución con el SAT por el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Desconozco a fondo la situación del pago del SAT de los trabajadores universitarios, y si es subsidiado por la Alma Mater la cual adeuda mil 500 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda por ese concepto y busca pactar pagos mensuales por 10 millones de pesos hasta terminar el adeudo, pero lo cierto es que el problema no termina pagando “abonos chiquitos” porque el problema fiscal seguirá creciendo, poniendo en riesgo sus finanzas y su desarrollo institucional.
La rectoría de la Unison ha mantenido una oferta tope del 4% directo al salario y 1% en prestaciones (conforme a los lineamientos de la SEP), además de buscar apoyo estatal para gestionar los pagos al SAT. Sin embargo, esta propuesta ha sido rechazada por considerarse insuficiente ante la inflación y el rezago salarial histórico, aunado a que consideran un insulto que en la administración universitaria exista una “burocracia dorada” con sueldos millonarios cuando en el Staus hay 600 maestros de asignatura que no ganan ni el salario mínimo.
A inicios de este mes se realizó en la Ciudad de México el Encuentro Nacional de Rectores de Universia México, al cual acudieron rectores y rectoras de universidades públicas y privadas y dirigentes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior, coincidiendo en el lamento de que requieren recursos sostenidos y una cooperación más estrecha entre múltiples actores, obviamente la demanda era sin mencionar era para el gobierno federal y el estatal.
La Universidad de Sonora sufre de recortes presupuestales federales y estatales desde hace décadas, aún así son otros factores no solo el tope salarial federal el que influye para que estallaran 27 huelgas con duración de 577 días acumulados en las últimas cinco décadas. A nivel nacional la Unison es la universidad que tiene más días acumulados de huelga por encima de la UNAM.
Casi todos los rectores de la Unison aun con reformas a sus leyes orgánicas han sufrido el calvario de que le estallaran una o muchas huelgas en sus gestiones, siendo la excepción el rectorado de Jorge Luis Ibarra Mendívil, quien no tuvo ni una huelga a pesar de no ser integrantes de los grupos de poder del Alma Mater pues provenía importado del Colegio Sonora por designación directa del gobernador Manlio Fabio Beltrones para imponer paz en la institución caracterizada por los paros y huelgas.
Jorge Luis Ibarra Mendívil, mantuvo la paz laboral en sus ocho años, pero a un alto costo para la Unison, pues según un exrector el exactivista universitario y exrector del Colson les dio todo lo que pedían los sindicatos. Al primer brote de inconformidad sindical, Jorge Luis sacaba la generosa chequera para sofocar manifestaciones y posibles huelgas.
Cuando trascendió que el químico Heriberto Grijalva Monteverde, sería aspirante a rector siendo Vicerrector de la Unidad Centro en Hermosillo, me tocó preguntarle cómo le haría para evitar las tradicionales huelgas en la Unison, a lo que me respondió que mucho antes del emplazamiento crearía mesas de negociación para intensificar el diálogo.
Pero una cosa era el discurso y otra la realidad porque al “Heri” le estallaron en su rectorado 2009-2017 dos huelgas y un paro de labores que mantuvieron cerrada la institución por 114 días.
Y no solo Grijalva Monteverde enfrentó a los sindicatos sino también el acoso del gobierno estatal cuando desde Palacio de Gobierno se intentó imponer al nuevo rector a lo cual se opuso el Heri sufriendo la embestida gubernamental con la violación de la autonomía universitaria al ingresar auditores de la Secretaría de Hacienda y tomar por asalto la rectoría por unos supuestos malos manejos financieros al acusarlo de no pagar las cuotas al Isssteson que eran retenidas a sus trabajadores. El rector Grijalva demostró el manejo claro de los recursos y los convenios con el gobierno estatal que demostraban que no había desvíos de recursos públicos ni mucho menos adeudos. Y no permitió que el Estado impusiera a su relevo en la rectoría.
Así las cosas, la nueva Ley Orgánica 169 impulsada por la nueva administración estatal de Alfonso Durazo, resolvió la estructura universitaria y la elección democrática del rector o rectora, confiando en que se mantendría orden en la relación sindical y se evitarías las tradicionales huelgas, pero no previó los topes salariales de la SEP ni la falta de recursos por recortes federales que hacen muy difícil enfrentar las demandas sindicales.
El gobierno estatal tampoco previó tener líderes sindicales radicales que no se cocían al primer hervor. Al gobierno estatal le está costando caro no haber apoyado con todo al aspirante a rector Cuauhtémoc González Valdez, morenista de pura cepa y dos veces dirigente del Staus. Hay que recordar que hasta el Staus le dio la espalda a González Valdez al apoyar la mayoría de académicos a la candidata Dena Camarena. Ahora los docentes lloran por su equivocación al ser ignorados por la rectoría. Están pagando caro la traición a uno de los suyos.
La cuestión es que el resto de las universidades públicas y privadas del país enfrentan crisis financieras, al igual que instituciones de Educación Superior de esta entidad, sin embargo, es en la Unison donde cada año se hacen paros locos, manifestaciones, marchas, plantones y hasta se colocan las banderas rojinegras tal vez no tanto por la falta de dinero sino por ausencia de capacidad política.
DESTACA PERFIL DE PAULINA OCAÑA EN HERMOSILLO
Para el próximo proceso electoral en la capital sonorense empiezan a resurgir figuras políticas del pasado y del presente para buscar cargos de elección popular, siendo la cereza del pastel la alcaldía de Hermosillo donde por parte de Morena tiene variadas cartas, destacando el perfil juvenil de la Jefa de la Oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña, quien en su encuentro con los hermosillenses en las colonias ha tenido aceptación por su perfil alejado a los políticos de siempre, y porque ha respondido con resultados a la confianza del gobernador Alfonso Durazo.
En reciente evento masivo, el gobernador Durazo destacó la presencia de sus funcionarios jóvenes que han destacado en el servicio público, estando presente entre otros funcionarios Paulina Ocaña, quien inició en la coordinación del Sistema de Comunicación Social del gobierno estatal y después el mandatario la designó Jefa de la Oficina del Ejecutivo, con un nuevo rediseño institucional de esa dependencia para que se hiciera cargo de la supervisión territorial del avance de obras de infraestructura prioritaria y programas sociales como el rescate del Bosque Urbano La Sauceda, Modelo Salud del Bienestar, Sonora Atiende, remodelación del Mercado Municipal Número 1, etc., a fin de que cumplan con los tiempos de ejecución y el manejo transparente y honesto del presupuesto.
Esas responsabilidades han puesto en el ojo público la actividad de Paulina Ocaña, cuyo nombre ya resuena con fuerza no por un empuje artificial sino por cumplir con resultados a su responsabilidad otorgada por el gobernador Durazo, donde además con su trabajo diario ha logrado conectar con la ciudadanía, lo cual deberá de evaluarse en Morena a la hora de elegir perfiles adecuados para altas responsabilidades políticas en el 2027. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)



