Lo que parecía que sería una obra emblemática que pondría a Sonora en el plano mundial en cuanto a la exportación de gas natural hacia el mercado asiático se perfila como uno de los mayores fracasos en materia de inversión y visión global.
El proyecto denominado Saguaro Energy, propiedad de Mexico Pacific Limited (MPL) contemplaba una inversión de 15 mil millones de dólares, la construcción de un gasoducto de 800 kilómetros desde Texas hasta Puerto Libertad y el flujo constante de buques en el Mar de Cortés, llamado El Acuario del Mundo.
De origen, el proyecto no pintaba nada mal, la exportación de 15 millones de toneladas por año (Mtpa) con destino directo a los mercados asiáticos aseguraban varias décadas de prosperidad económica.
El panorama para MPL era inmejorable, el conflicto entre Rusia y Ucrania redujeron los envíos de gas hacia Europa lo que representaba una magnífica oportunidad para cerrar contratos con ExxonMobil, Shell, ConocoPhillips, Woodside Energy y dos compradores chinos.
Sin embargo, el proyecto comenzó a tener problemas en lo interno, enfrentó cambios de inversionistas, diseños de proyectos en evolución y errores graves en la obtención de permisos que deterioraron la imagen y la viabilidad de su desarrollo.
Estar en el mercado global no es garantía de permanencia y un proyecto de esta magnitud enfrenta aumento en costos de construcción, dificultades en contrataciones, políticas cambiantes en intercambio comercial, barreras regulatorias, fluctuación en aranceles y la seguridad en el territorio donde cruza el gasoducto.
Presencia en Sonora
Saguaro Energý puso su mira en Sonora, en Puerto Libertad específicamente, en el año 2004 con la adquisición del terreno, en 2017 se constituyó México Pacific Limited con asentamiento en Delaware.
Desde entonces varios consorcios y capitalistas han vendido y comprado parte de las acciones, pero ante la incertidumbre de su viabilidad han optado por mejores proyectos con mayor rendimiento.
Estamos hablado de que ya van cinco cambios en el control operativo en menos de cinco años y medio y de seis ejecutivos en jefe en siete años.
Estos cambios han repercutido en la pérdida del rumbo estratégico, aumento de costos y retrasos en tiempos de construcción, ni qué decir del precio volátil del gas natural y del acero, así como la imposición de aranceles generalizados a las importaciones mexicanas por el Gobierno de Estados Unidos, que en una inversión de 15 mil millones de dólares ya es muy significativo.
Pero eso no es todo ya que a todo lo anterior habrá que sumarle que la empresa enfrenta en México demandas de grupos ambientalistas y de empresas dedicadas a la pesca y el turismo que han manifestado la destrucción que ocasionaría al medio ambiente la puesta en marcha de la planta de licuefacción de gas natural.
Su principal preocupación es la presencia de grandes embarcaciones que acabarían con la vida marina compuesta por tiburones ballena, ballenas jorobadas, delfines, lobos marinos, mantarrayas, peces vela, y demás especies que le valieron el nombre de El Acuario del Mundo”, impuesto por afamado explorador Jacques Cousteau.
En lo legal MPL enfrenta cinco demandas en los tribunales mexicanos por los permisos otorgados para la construcción de Saguaro Energý, cuatro de los cuales son de particulares denunciando afectaciones a derechos de propiedad y una más de una coalición de organizaciones para la protección del medio ambiente que señala irregularidades en la autorización de impacto ambiental emitida en 2006 ya que originalmente era una planta de gasificación y no una de licuefacción.
Seguridad y vivienda
A lo anterior habrá que agregarle un costo por el pago de la seguridad en el trazado del gasoducto, ya que el crimen organizado representa otro peligro latente para la estabilidad del proyecto.
Además, Puerto Libertad es una comunidad pesquera cuya población vive en condiciones precarias y no hay la suficiente mano de obra calificada para mantener en operación la planta.
Lo que se traduce en más inversión para construir vivienda, infraestructura y traer trabajadores de otras partes del estado y del país con los costos que esto representa.
Inversiones de papel
En septiembre de 2024, el Gobierno del Estado festejó a través del gobernador Alfonso Durazo Montaño, el anuncio de la inversión de 22 mil millones de dólares y la generación de 30 mil empleos, para la instalación de plantas de gas natural en Puerto Libertad y Guaymas, 15 mil de los cuales eran parte de Saguaro Energy.
“Representa la inversión privada más grande en materia energética que se verá reflejada en desarrollo, empleo, vivienda y educación” señala el boletín de prensa.
El gobernador Alfondo Durazo Montaño, señaló que ambos proyectos forman parte del Plan Sonora de Energía Renovable, que ha sido su punta de lanza para posicionar al Estado en los planos nacional e internacional.
“El jefe del Ejecutivo estatal detalló que ambos proyectos representan la inversión energética privada más grande de México y posicionan a Sonora como un referente mundial en materia de uso de energías sustentables y, a su vez, impulsa la llegada de nuevas inversiones extranjeras”, precisa el comunicado.
Sin embargo, la planta de Puerto Libertad no es más que otro anuncio de papel que en los hechos parece estar destinado al fracaso por diversas circunstancias, sin dudas un anuncio ambicioso, pero otro proyecto sin concretar.



