El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a México en el centro de sus declaraciones al advertir que su administración ahora concentra esfuerzos en combatir las drogas que ingresan por la frontera terrestre y al dejar abierta la posibilidad de no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante una conversación con periodistas en la Casa Blanca, Trump aseguró que las autoridades estadounidenses han reducido considerablemente el tráfico de drogas por vía marítima gracias a operaciones implementadas durante los últimos meses.
“Odio decirle esto a México, pero ahora estamos concentrados en las drogas que entran por tierra”, expresó el mandatario al referirse a las acciones de seguridad que, según dijo, han disminuido el ingreso de narcóticos por rutas marítimas.
Las declaraciones no quedaron únicamente en el terreno de la seguridad fronteriza. Más tarde, al ser cuestionado sobre la próxima revisión del T-MEC, Trump sorprendió al afirmar que Estados Unidos estaría en mejores condiciones sin el acuerdo comercial.
“Para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor sin el tratado”, señaló el presidente estadounidense, quien evitó comprometerse con una renovación automática del mecanismo comercial que une a las tres economías más grandes de Norteamérica.
Trump también aseguró que su país no depende de los productos provenientes de México ni de Canadá.
“No necesitamos nada de lo que tiene Canadá. No necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos”, declaró.
Además, sostuvo que Estados Unidos mantiene déficits comerciales con ambos socios y reiteró que su administración busca condiciones que considere más favorables para la economía estadounidense.
La revisión del T-MEC está contemplada desde que el acuerdo entró en vigor en 2020, tras sustituir al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
De acuerdo con las reglas establecidas, México, Estados Unidos y Canadá tienen la posibilidad de extender automáticamente la vigencia del tratado por otros 16 años si alcanzan un consenso antes del proceso formal de revisión.
Sin embargo, las recientes declaraciones del mandatario estadounidense incrementan la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial que regula miles de millones de dólares en intercambios económicos cada año.
Washington ha mostrado interés en renegociar aspectos relacionados con la industria automotriz, reglas de origen y condiciones de acceso a determinados mercados, temas que podrían convertirse en algunos de los principales puntos de discusión durante las próximas negociaciones.
Para México, la revisión del T-MEC será observada de cerca por empresarios, inversionistas y sectores exportadores, debido al impacto que cualquier modificación podría tener sobre la economía nacional y el comercio con su principal socio comercial.



