La tensión bilateral en materia de seguridad volvió a escalar este lunes luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiera públicamente a México redoblar sus esfuerzos contra los cárteles de la droga.
El mensaje se dio un día después del operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“¡México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas!”, escribió Trump en una publicación en redes sociales, en medio de la ola de violencia que se desató tras el operativo.
La operación policial se llevó a cabo en Tapalpa, ubicado a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara. Durante el despliegue también fueron abatidos otros siete integrantes del grupo criminal.
Sin embargo, el golpe al CJNG provocó una respuesta violenta: bloqueos carreteros, vehículos incendiados, quema de negocios y enfrentamientos armados que se extendieron a por lo menos una decena de estados del país.
Autoridades federales desplegaron fuerzas de seguridad adicionales para contener los disturbios y restablecer el orden en las zonas afectadas.
EE.UU. felicita a México
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, felicitó a las autoridades mexicanas por el operativo y calificó el abatimiento como un avance significativo en la lucha regional contra el narcotráfico.
“Este es un gran avance para México, Estados Unidos, Latinoamérica y el mundo. Los buenos son más fuertes que los malos”, escribió Landau en la red social X.
No obstante, también reconoció la preocupación por la violencia desatada tras el operativo.
“No me sorprende que los malos respondan con terror. Pero nunca debemos perder la calma. ¡Ánimo México!”, añadió.
Impacto regional y presión internacional
El abatimiento del líder del CJNG representa uno de los golpes más relevantes contra el crimen organizado en los últimos años. Sin embargo, especialistas advierten que estos eventos suelen generar reacomodos internos dentro de las estructuras criminales, lo que podría derivar en nuevos episodios de violencia.
El pronunciamiento de Trump marca además una nueva presión diplomática en materia de seguridad, un tema que históricamente ha sido prioritario en la agenda bilateral entre ambos países.
Mientras tanto, México enfrenta el reto inmediato de contener los efectos del operativo y evitar que la escalada violenta se prolongue.



