El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia tras advertir que su administración podría cerrar cuentas bancarias y confiscar recursos relacionados con actividades vinculadas a la migración ilegal.
A través de un mensaje difundido en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que recientemente firmó una orden ejecutiva orientada a reforzar los controles sobre el sistema financiero estadounidense y evitar que bancos e instituciones financieras sean utilizados para facilitar actividades como el tráfico de personas, el narcotráfico, la migración irregular y operaciones relacionadas con grupos criminales.
Trump señaló que el acceso a los sistemas financieros de Estados Unidos debe limitarse a quienes tienen derecho legal a permanecer en el país y participan en actividades consideradas legítimas por las autoridades. Asimismo, aseguró que las cuentas bancarias utilizadas para facilitar la migración ilegal o almacenar beneficios recibidos por migrantes indocumentados podrían ser cerradas y que los recursos involucrados serían confiscados.
Las declaraciones del mandatario se producen semanas después de que la Casa Blanca anunciara nuevas medidas para fortalecer la identificación de clientes en instituciones financieras y aumentar la vigilancia sobre actividades sospechosas relacionadas con redes criminales, tráfico de personas y lavado de dinero.
El anuncio ha generado reacciones entre organizaciones defensoras de migrantes, especialistas en temas financieros y diversos sectores políticos, quienes han advertido sobre posibles implicaciones legales y constitucionales si las medidas llegan a aplicarse de manera amplia.
La postura de Trump forma parte de una estrategia más amplia enfocada en endurecer las políticas migratorias y reforzar los mecanismos de control fronterizo y financiero, temas que continúan ocupando un lugar central dentro de su agenda política.



