La construcción de una procuración de justicia sólida comienza con la preparación de quienes tendrán la responsabilidad de investigar los delitos, proteger a las víctimas y contribuir al fortalecimiento del estado de derecho.
Con ese objetivo, 70 jóvenes iniciaron el pasado 15 de junio el Curso de Formación Inicial para Aspirantes 2026 de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), una etapa que representa el comienzo de un proceso de preparación intensiva para quienes buscan integrarse a las filas de la corporación.
Durante cinco meses, los aspirantes enfrentarán un esquema de internamiento y capacitación que contempla más de mil 200 horas de formación especializada. Se trata de un programa diseñado para combinar conocimientos teóricos con prácticas tácticas y operativas que permitan desarrollar las habilidades necesarias para el trabajo de investigación criminal.
La meta es formar hombres y mujeres capaces de desempeñarse como policías investigadores con profesionalismo, disciplina y apego a la ley, respondiendo a las exigencias que demanda la procuración de justicia en la actualidad.
La preparación se basa en tres ejes fundamentales. El primero es la investigación efectiva, enfocada en el análisis de evidencias, el trabajo científico y el fortalecimiento de las capacidades para esclarecer hechos delictivos bajo la conducción del Ministerio Público.
El segundo pilar corresponde a la ética y la legalidad. Los futuros investigadores reciben formación orientada al respeto de los derechos humanos, la perspectiva de género y el cumplimiento estricto de los principios que rigen el actuar de las instituciones de seguridad y justicia.
El tercer eje se centra en la atención a las víctimas, promoviendo una actuación sensible, profesional y enfocada en garantizar el acceso a la justicia, evitando cualquier forma de revictimización.
A lo largo de la capacitación, los aspirantes desarrollarán competencias relacionadas con la elaboración de informes policiales, integración de carpetas de investigación, técnicas de entrevista, preservación de indicios, cadena de custodia y otras herramientas indispensables para el esclarecimiento de los delitos.
La formación de estos nuevos elementos representa una apuesta por fortalecer las capacidades de investigación en Sonora y consolidar cuerpos especializados preparados para enfrentar los retos actuales en materia de seguridad y procuración de justicia.
Para los 70 aspirantes, este curso marca el inicio de una etapa de esfuerzo, disciplina y compromiso. Para Sonora, representa la oportunidad de contar con una nueva generación de investigadores preparados para servir a la sociedad con profesionalismo y responsabilidad.



