Ciudad de México; 23 de septiembre de 2026.- “¿Cómo puedes jurar a dos banderas, a dos pueblos?”, cuestionó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al defender la reforma constitucional relacionada con la doble nacionalidad para quienes busquen ocupar los principales cargos del Poder Ejecutivo.
La declaración ocurre después de que la Cámara de Diputados aprobara el proyecto de reforma constitucional impulsado por el Ejecutivo federal, con el que se plantea que quienes aspiren a la Presidencia de México, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México cuenten únicamente con la nacionalidad mexicana. El proyecto fue turnado al Senado para continuar con su proceso legislativo.
La iniciativa modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece condiciones relacionadas con la nacionalidad de quienes busquen encabezar los poderes ejecutivos federal y estatales.
Sheinbaum: la doble nacionalidad no se elimina para los mexicanos
Durante sus declaraciones, Sheinbaum rechazó que la propuesta tenga como propósito quitar derechos a los mexicanos que cuentan con doble nacionalidad.
La presidenta ha explicado que existen personas que tienen nacionalidad mexicana y otra nacionalidad, particularmente familias mexicanas cuyos hijos nacieron en Estados Unidos u otros países.
En una conferencia previa, sostuvo que no considera negativo que una persona tenga más de una nacionalidad y puso como ejemplo a las nuevas generaciones de mexicanos nacidos en Estados Unidos que desean mantener su vínculo con México.
El punto de la reforma, según la explicación de la mandataria, se concentra en quienes pretendan ocupar la Presidencia de la República o una gubernatura.
“¿Cómo puedes jurar a dos banderas, a dos pueblos?”, planteó Sheinbaum al defender que quienes ejerzan esos cargos tengan únicamente la nacionalidad mexicana.
¿Qué propone la reforma?
El proyecto establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas de los estados o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana.
La iniciativa presentada por el Ejecutivo plantea que una persona mexicana por nacimiento que también tenga otra nacionalidad pueda aspirar a esos cargos si realiza previamente la renuncia efectiva a la segunda nacionalidad, conforme al procedimiento establecido en la legislación correspondiente.
La propuesta no establece la misma condición para todos los cargos de elección popular. De acuerdo con la información del debate legislativo, la doble nacionalidad se mantendría para quienes aspiren a cargos como presidencias municipales, regidurías, diputaciones federales y locales y senadurías.
La reforma todavía debe pasar por el Senado
Aunque la Cámara de Diputados aprobó el proyecto, el proceso legislativo todavía no concluye.
El dictamen fue enviado al Senado de la República, donde deberá continuar su discusión y votación antes de que pueda avanzar hacia las siguientes etapas del procedimiento constitucional.
La votación en San Lázaro ocurrió después de un debate de varias horas. De acuerdo con los reportes publicados tras la sesión, el proyecto fue aprobado con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, y posteriormente fue turnado al Senado.
El argumento de Sheinbaum: una sola nacionalidad para gobernar
Sheinbaum ha sostenido que la medida busca establecer que quienes encabecen el Poder Ejecutivo mantengan un vínculo jurídico y político exclusivo con México.
En sus conferencias, la presidenta ha relacionado su planteamiento con la necesidad de evitar posibles conflictos derivados de una segunda nacionalidad y ha señalado que una persona que gobierne México debe representar exclusivamente al Estado mexicano.
La discusión, sin embargo, ha generado posiciones encontradas entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso. Mientras quienes respaldan la reforma la presentan como una condición para quienes aspiren a encabezar los gobiernos, sectores de oposición han cuestionado sus alcances y advertido sobre posibles afectaciones para personas con doble nacionalidad.
Por ahora, el siguiente paso está en el Senado, donde continuará el análisis de una reforma que podría modificar los requisitos de nacionalidad para quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.



