Ciudad de México; 23 de septiembre de 2026.- Los datos recién publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre desplazamiento forzado interno en México llevaron a la presidenta Claudia Sheinbaum a plantear una revisión de las cifras y la posibilidad de realizar una encuesta específica para conocer con mayor detalle por qué miles de personas han tenido que cambiar de residencia.
La Encuesta Intercensal 2025 incorporó por primera vez una medición nacional sobre desplazamiento forzado interno. El ejercicio identifica los hogares en los que al menos uno de sus integrantes tuvo que cambiar de residencia por situaciones de inseguridad, violencia o por catástrofes naturales o de origen humano.
Los primeros resultados señalan que alrededor de 510 mil hogares registraron al menos a una persona que cambió de residencia por inseguridad delictiva o violencia entre octubre de 2020 y octubre de 2025. Esos hogares estaban integrados por aproximadamente 1.6 millones de personas, aunque el INEGI advierte que esta última cifra corresponde a los habitantes de esos hogares y no equivale al número de personas desplazadas.
Sheinbaum pide revisar qué hay detrás de las cifras
Ante estos resultados, Sheinbaum señaló que será necesario trabajar con el INEGI para precisar la información y conocer mejor las causas que llevaron a las personas a abandonar sus lugares de residencia.
La presidenta también mencionó que los movimientos de población no necesariamente obedecen únicamente a hechos de violencia o inseguridad, pues existen otros factores que pueden provocar que una familia deje su lugar de origen, entre ellos los fenómenos meteorológicos.
Por ello, planteó la posibilidad de levantar una encuesta específica sobre personas desplazadas, con la intención de obtener información más detallada sobre las circunstancias que rodean estos movimientos.
¿Qué encontró el INEGI?
La medición forma parte de la Encuesta Intercensal 2025, cuyo cuestionario incluyó el desplazamiento forzado interno dentro de los temas relacionados con las viviendas.
El INEGI distinguió entre desplazamientos asociados con inseguridad delictiva o violencia y aquellos relacionados con catástrofes naturales o de origen humano.
Para el periodo comprendido entre octubre de 2020 y octubre de 2025, los datos reportados señalan que aproximadamente 510 mil hogares tuvieron al menos un integrante que se vio obligado a cambiar de residencia por inseguridad o violencia.
Además, alrededor de 152 mil hogares registraron a personas que tuvieron que cambiar de residencia debido a desastres naturales o de origen humano. En esos hogares habitaban cerca de 486 mil personas.
El promedio nacional de hogares con desplazamiento por inseguridad o violencia fue de alrededor de 1.5 por ciento, mientras que Zacatecas registró la proporción más alta, con 2.2 por ciento.
Una medición que abre nuevas preguntas
Uno de los aspectos que ha llamado la atención es que esta es la primera vez que la Encuesta Intercensal incorpora una medición nacional específica sobre desplazamiento forzado interno.
El propio INEGI había explicado durante el diseño del ejercicio que decidió realizar la medición a nivel de hogar, debido a la complejidad de obtener información persona por persona y con el objetivo de evitar entrevistas incompletas.
Esto también explica por qué el número de habitantes de los hogares afectados no puede utilizarse directamente como el número de personas desplazadas.
La propuesta de realizar una encuesta específica permitiría, en su caso, profundizar en aspectos como las causas del desplazamiento, el lugar de origen, el destino de las familias y las circunstancias que llevaron a abandonar una residencia.
El debate sobre el desplazamiento interno continúa
Los nuevos datos colocan nuevamente el desplazamiento interno en la discusión pública nacional, particularmente en entidades donde la violencia y la inseguridad han provocado movimientos de población.
Al mismo tiempo, la información del INEGI permite observar que existen otros factores, como las catástrofes naturales o de origen humano, que también pueden obligar a las familias a cambiar de residencia.
Por ahora, el Gobierno de México plantea trabajar con el instituto para revisar los resultados y determinar si es necesario generar una medición más específica que permita conocer con mayor precisión la dimensión y las causas del desplazamiento interno en el país.



