Ciudad de México.— Las demandas por mejores salarios, abasto de medicamentos y condiciones laborales colocaron al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el centro de una nueva jornada de protestas. Frente a la movilización de trabajadores, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el aprovechamiento político de la inconformidad, pero afirmó que las exigencias legítimas deben atenderse.
La manifestación reunió reclamos de personal activo y jubilado, que pide un incremento salarial mayor al propuesto, mejores condiciones en los centros de trabajo y soluciones a las carencias que, según los inconformes, afectan tanto al personal como a los servicios médicos. La movilización se realizó en la Ciudad de México el martes 13 de octubre.
Entre las demandas también figuran la contratación de personal para cubrir vacantes y cambios en el sistema de jubilaciones y pensiones. Los trabajadores han expresado inconformidad con el aumento salarial planteado y con la representación sindical de sus intereses.
Sheinbaum ordena revisar las carencias del IMSS
Tras las protestas, Sheinbaum informó que instruyó al director general del IMSS, Zoé Robledo, a preparar un diagnóstico de las carencias del instituto para determinar qué medidas deben aplicarse.
La revisión incluye los faltantes de medicamentos, las necesidades de personal y las demandas laborales. La presidenta también pidió a la Secretaría de Salud elaborar un diagnóstico sobre los medicamentos que hacen falta, con información obtenida directamente de las farmacias de clínicas y hospitales, en lugar de depender únicamente de los reportes de almacenes.
De acuerdo con la información difundida sobre sus declaraciones del 14 de octubre, el Gobierno federal busca que los faltantes identificados se traduzcan en acciones para mejorar el suministro a las unidades médicas.
Salarios, medicamentos y condiciones laborales, en el centro de la protesta
La movilización ocurre en medio de reclamos por el nivel del aumento salarial, la falta de insumos y las condiciones en las que trabaja el personal. También hay trabajadores que demandan mayor certeza laboral, en particular quienes fueron contratados durante la emergencia sanitaria por covid-19 y buscan regularizar su situación.
Otro de los asuntos planteados por la presidenta es el ingreso de los médicos residentes, que considera insuficiente y para el cual señaló que se analizan posibles ajustes.
Sheinbaum sostuvo que las demandas legítimas deben ser atendidas, aunque cuestionó que partidos y grupos políticos utilicen la movilización con fines electorales. Su postura abrió un contraste entre el señalamiento sobre el uso político de la protesta y los reclamos laborales que los trabajadores llevaron a las calles.
¿Qué sigue para los trabajadores del IMSS?
El siguiente paso será conocer el diagnóstico y las medidas que presente la dirección del instituto, así como las acciones para atender los faltantes de medicamentos y las necesidades de personal. También queda pendiente conocer si habrá cambios en la propuesta salarial y qué respuesta recibirán las demandas relacionadas con la estabilidad laboral y las pensiones.
Por ahora, el anuncio de una revisión no significa que las carencias estén resueltas. Los resultados dependerán de las medidas que se implementen y de su cumplimiento en hospitales y clínicas.
La protesta volvió a poner sobre la mesa una pregunta que afecta tanto a los trabajadores como a los derechohabientes: ¿cuándo se traducirán los compromisos en soluciones concretas para el personal y la atención médica?



