El senador Saúl Monreal encendió una nueva polémica dentro de Morena tras dejar claro que no piensa quedarse fuera de la contienda por la gubernatura de Zacatecas, aun cuando las reglas internas del partido buscan frenar el nepotismo.
Hermano del actual gobernador David Monreal, el legislador adelantó que buscará una reunión directa con la dirigente nacional, Luisa María Alcalde, para intentar aparecer en la encuesta de aspirantes.
Su mensaje no pasó desapercibido. “Vamos a esperar… no llevamos prisa”, dijo, dejando ver que su estrategia no será frontal, pero sí persistente.
El problema es claro: Morena ha impulsado una política interna para evitar que familiares directos se hereden cargos públicos, una medida respaldada incluso por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Aun así, Saúl Monreal no coincide con esa restricción. Considera que su participación debería medirse por el respaldo ciudadano, no por su apellido.
La tensión va más allá de declaraciones. El senador dejó abierta la puerta para acudir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación si se le impide competir, lo que podría escalar el conflicto a un terreno legal con impacto nacional.
Dentro del propio grupo político, las reacciones han sido cautelosas. El diputado Ricardo Monreal, también integrante de la familia, evitó confrontaciones y aseguró que respetará lo que decida el partido.
Mientras tanto, en Morena crece la preocupación por posibles fracturas internas rumbo a las elecciones de 2027. Y es que este caso no es aislado.
En estados como Guerrero y San Luis Potosí ya se viven escenarios similares, donde familiares de gobernantes buscan sucederlos, lo que ha puesto el tema del nepotismo en el centro del debate político.
Por ahora, Saúl Monreal no solo insiste… también deja ver que podría buscar otras opciones si Morena le cierra la puerta.
La pregunta que queda en el aire es inevitable: ¿pesarán más las reglas del partido o el capital político del apellido?


