Medicamentos destinados a entregarse gratuitamente en hospitales públicos terminan a la venta, incluso en las inmediaciones de las unidades médicas. Así lo reconoció este 20 de octubre Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud.
Durante la conferencia presidencial, el funcionario señaló que existen casos documentados de robo y desvío de medicamentos, mientras que otros requieren mayor investigación. Aclaró que estos hechos no significan que médicos, enfermeras o el personal de salud en general sean responsables del desabasto.
Para detectar irregularidades, la dependencia plantea fortalecer el rastreo digital de los medicamentos: identificar su procedencia, distribución y entrega. También busca hacer más visibles las leyendas que indican que los productos son gratuitos y pertenecen al sector público.
Clark llamó a denunciar cuando estas medicinas se ofrezcan en tianguis, establecimientos privados o redes sociales.
La declaración provocó una respuesta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud. Su dirigente, Marco Antonio García Ayala, exigió documentar los señalamientos y proceder contra quienes resulten responsables cuando existan pruebas.
El sindicato sostuvo que los problemas de distribución y abastecimiento deben atenderse sin poner en duda, de manera general, el compromiso de quienes trabajan en las unidades médicas.



