El telescopio espacial Euclid descubrió un cometa que no estaba registrado, informó este lunes 19 de octubre la Agencia Espacial Europea (ESA). El objeto, denominado C/2026 S1 (Euclid), se encuentra aproximadamente a 1,300 millones de kilómetros de la Tierra.
El hallazgo resulta llamativo porque la misión está diseñada principalmente para observar galaxias y estudiar el universo oscuro. Sin embargo, entre sus imágenes apareció una pequeña estela que llamó la atención de los investigadores.
¿Cómo encontraron el nuevo cometa?
Mikko Pöntinen, investigador de la Universidad de Helsinki, utilizó un programa para identificar objetos en movimiento. La herramienta detectó una señal alargada que pudo localizarse en distintas imágenes.
Al examinarla, el equipo observó una nube alrededor del objeto, una característica asociada con la actividad de los cometas. Después comparó su posición con los registros disponibles: no correspondía a ninguno de los cuerpos conocidos.
El Centro de Planetas Menores confirmó su identificación el 8 de octubre, antes del anuncio público realizado este lunes.
Un hallazgo fuera del objetivo principal
Euclid ya había observado cometas identificados anteriormente, pero este es el primero desconocido que descubre la misión.
Su detección demuestra que las imágenes obtenidas para estudiar galaxias también pueden aportar información sobre objetos de nuestro sistema solar.



