Chihuahua, Chih.— La Fiscalía General del Estado de Chihuahua enfrenta uno de sus momentos más delicados tras la renuncia irrevocable de César Gustavo Jáuregui Moreno, quien dejó el cargo la noche de este lunes luego de asumir la responsabilidad política por irregularidades detectadas en un operativo reciente.
La decisión ocurre en medio de cuestionamientos por la presencia de personas extranjeras que se identificaron como funcionarios de otro país durante un despliegue realizado entre el 17 y 19 de abril en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos.
El anuncio se dio horas después de que Wendy Chávez Villanueva, titular de la unidad especializada encargada de investigar el caso, revelara los primeros avances. La funcionaria confirmó inconsistencias en la información inicial y abrió la puerta a una revisión más profunda sobre lo ocurrido.
Durante una conferencia de prensa, Jáuregui Moreno reconoció públicamente que hubo fallas en los mecanismos de control, comunicación y gestión institucional. Admitió además que la información difundida en un inicio no fue precisa, lo que contribuyó a generar incertidumbre.
“Reconozco esta responsabilidad política y la necesidad de corregirla”, declaró.
El ahora ex fiscal subrayó que, pese a los avances recientes en el combate al crimen organizado —incluyendo el desmantelamiento de uno de los laboratorios de drogas más grandes del país—, ningún resultado justifica acciones fuera del marco legal.
Su salida, dijo, busca facilitar que las investigaciones continúen sin interferencias, con mayor rapidez y transparencia. También pretende contribuir a recuperar la confianza ciudadana, fortalecer los controles internos y garantizar la legalidad de las operaciones contra la delincuencia.
El caso sigue bajo investigación y se espera que en los próximos días se den a conocer más detalles sobre la participación de los presuntos funcionarios extranjeros y las posibles responsabilidades administrativas o penales.



