La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ya está en marcha, en medio de un escenario político que no es el mismo de hace seis años. Aunque no existe riesgo de cancelación inmediata, el ambiente actual deja ver que el proceso no será sencillo.
El especialista en finanzas, Jesús Villegas, explicó que el cambio en el discurso del expresidente Donald Trump refleja cómo ha evolucionado la percepción del acuerdo. En 2020 lo calificó como un logro importante para la región, pero recientemente ha mostrado una postura más crítica.
Este giro ocurre en un momento en el que el T-MEC se mantiene como uno de los bloques económicos más relevantes del mundo. La región de América del Norte concentra a más de 500 millones de personas y cerca del 30 por ciento del Producto Interno Bruto global.
Para México, el tratado ha sido fundamental. Actualmente, alrededor del 85 por ciento de las exportaciones hacia Estados Unidos se realizan sin aranceles, lo que ha permitido consolidarse como su principal socio comercial.
Sin embargo, la revisión del acuerdo abre la puerta a nuevas tensiones.
Aunque el proceso formal está previsto para julio, ya se llevan a cabo reuniones preliminares entre los tres países, incluyendo encuentros en Washington y próximos diálogos con autoridades de Canadá. Esto confirma que las negociaciones ya comenzaron, aunque de manera discreta.
Villegas aclaró que, incluso si no se alcanza un acuerdo este año, el T-MEC no desaparecerá. El tratado tiene vigencia hasta 2036, y contempla revisiones anuales a partir de 2026, lo que permite mantenerlo activo mientras continúan las negociaciones.
Aun así, hay sectores que podrían verse bajo presión.
La industria automotriz y el sector agropecuario aparecen como los más sensibles, especialmente en temas relacionados con reglas de origen y cadenas de suministro. Estos puntos han sido históricamente motivo de اختلاف entre los países.
Pese a este panorama, el especialista considera que México llega en mejor posición que en años anteriores, aunque advierte que el contexto político internacional y la volatilidad podrían influir en el resultado de la revisión.
El T-MEC sigue en pie, pero el entorno ya cambió. Y eso podría hacer toda la diferencia.



