La más reciente medición de México Elige, dirigida por Sergio Zaragoza, deja un mapa político revelador: Mauricio Kuri (Querétaro, PAN) encabeza la aprobación nacional con 69.8%, mientras David Monreal (Zacatecas, MORENA) cierra la tabla con apenas 20%. A nivel de partido, PRI (61.8%) y PAN (59.6%) superan a MORENA (37.8%) en la evaluación de sus gobiernos estatales. En un eventual ejercicio de revocación de mandato, 54.5% votaría por la salida de su gobernador, contra solo 37.2% que respaldaría su permanencia. En el gabinete federal, García Harfuch es el mejor calificado (57.7) y Mario Delgado el peor evaluado (20.9). Y en confianza institucional, universidades (63.4) e INEGI (60.3) lideran, mientras sindicatos (19.2), partidos políticos (29.4) y policía (29.9) ocupan el fondo de la tabla.
🔻 CUATRO REPERCUSIONES QUE NO DEBEN PASAR DE LARGO
1️⃣ Grieta entre el proyecto federal y los gobiernos estatales de MORENA. Que el partido en el poder nacional promedie apenas 37.8% en sus gubernaturas, muy por debajo de PRI y PAN, expone que la fortaleza de Palacio Nacional no se traduce automáticamente en buen gobierno local. Rumbo a 2027, varios gobernadores morenistas cargarán ese lastre en sus procesos de sucesión.
2️⃣ La revocación de mandato deja de ser un tema abstracto. Con 54.5% dispuesto a votar por la salida de su gobernador, el instrumento —hasta ahora casi decorativo en la práctica— se vuelve una amenaza política real para mandatarios con desgaste acumulado, y una herramienta que la oposición podrá empujar donde convenga.
3️⃣ Paradoja de la seguridad: éxito individual, desconfianza institucional. García Harfuch destaca en lo personal, pero la policía como institución sigue entre las peor evaluadas (29.9). Esto sugiere que la ciudadanía distingue entre el desempeño de una figura y la confianza en el aparato que representa, un matiz que los gobiernos estatales —Sonora incluido— no pueden ignorar al diseñar su propia estrategia de comunicación en seguridad.
4️⃣ Crisis de representación: se confía en lo técnico, no en lo político. Que universidades e INEGI encabecen la confianza ciudadana, mientras partidos y sindicatos están en el sótano, confirma un fenómeno de fondo: la ciudadanía cree más en instituciones que producen datos y conocimiento que en las que administran el poder. Es un llamado de atención para toda la clase política, incluida la sonorense, de cara al recambio de 2027.
📌 Estas cifras no son solo termómetro nacional: son también el contexto en el que Sonora construirá su propia narrativa rumbo a la sucesión estatal.
Leonardo Islas — SonoraStar
Hermosillo, Sonora | Julio 2026



