Ciudad de México.— Luego de una jornada de negociaciones que se extendió desde la mañana del viernes hasta las primeras horas de este sábado, los partidos de la coalición oficialista —Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM)— avanzaron en un acuerdo que permitiría impulsar el llamado Plan B en materia electoral promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El encuentro se llevó a cabo en la sede de la Secretaría de Gobernación, donde dirigentes y legisladores de los tres partidos revisaron durante varias horas los puntos centrales de la propuesta.
Cerca de la una de la madrugada, el coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, salió del recinto conocido como Palacio de Cobián para informar a los medios que el acuerdo estaba prácticamente listo.
“Ya hay un acuerdo muy perfilado. Seguramente lo van a conocer en las próximas horas. Ya está concluido, ya nada más es que la Secretaría de Gobernación lo haga público”, declaró.
Al ser cuestionado sobre si la coalición iría unida con el proyecto electoral, el legislador confirmó que existe consenso entre las fuerzas políticas.
“El plan es: vamos juntos. Toda la coalición a nivel estatal, municipal, congresos de los estados, el Congreso de la Unión y las dirigencias. Verde y PT”, afirmó.
Durante el día también participaron en las conversaciones figuras como Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, así como los líderes parlamentarios del PT y del PVEM, entre ellos Manuel Velasco Coello.
Velasco había adelantado horas antes que las conversaciones se desarrollaban “con buen ánimo”, mientras continuaban afinando los detalles para lograr un acuerdo entre las tres fuerzas políticas.
De acuerdo con lo explicado previamente por la presidenta Sheinbaum en su conferencia matutina, el llamado Plan B electoral incluiría varios cambios en la estructura política del país.
Entre las propuestas se contempla establecer topes a los gastos de diputados locales, regidores y senadores, lo que podría generar un ahorro cercano a 4 mil millones de pesos, recursos que serían destinados a atender necesidades en estados y municipios.
La iniciativa también plantea ampliar la posibilidad de consultas públicas sobre temas electorales, incluyendo el debate sobre el financiamiento a los partidos políticos.
Otro punto que se analiza es modificar el momento en que se pueda solicitar la revocación de mandato, para que este mecanismo se active en el tercer año de gobierno y no únicamente en el cuarto.
Sin embargo, algunas de las propuestas han generado inquietudes entre legisladores. Integrantes del PT han advertido que la discusión sobre el financiamiento de los partidos debe seguir siendo responsabilidad del Poder Legislativo.
A pesar de estas diferencias, los dirigentes de la coalición coinciden en que el objetivo es presentar una postura común cuando el proyecto sea enviado al Congreso en los próximos días.


