GUAYMAS, Son. – Por alguna causa David Pintor no me tiene en su radar y no me invitó a la rueda de prensa donde anunció que buscará la alcaldía de Guaymas –por tercera ocasión—bajo la sombrillota de Morena.
Ha der ser porque alguna vez comenté que solo buscaba asegurar chamba, como ha sido, y también al incrustarse en alguna nómina, llenaba de favoritos abultando el costo de ese tan usual premio de consolidación estilado en la política electorera. Y para esquivar problemas, daba gusto a otros liderazgos morenistas con chamba a recomendados, lo cual resaltó, por ejemplo, en el ISIE, institución encargada de la infraestructura educativa y tan señalada por favoritismo y encarecer proyectos, lo cual, sin embargo, no ha terminado de investigarse.
Pero acudieron comunicadores que me comparten información, sus conceptos y análisis y supe qué había acontecido.
Escojo la narrativa de Víctor Fonseca para confirmar que David Guillermo Pintor Hernández se registró para buscar la coordinación de la defensa de la 4T en Guaymas, requisito indispensable para ser candidato o, si es el caso, el premio de consolación que obtendría por 4V (Cuarta Vez).
Hubo buena asistencia entre los pocos comunicadores presentes y, el descriptivo artículo de Víctor, cita pocas caras conocidas entre la gente que “anda apoyando” a Pintor.
A su juicio (de Víctor), eso da una idea de que integra gente nueva a su equipo, “aunque alcancé a divisar a uno que otro de esos que siempre andan buscando oportunidades para agarrar quincena segura durante tres años. Esos que se asoman sólo en tiempos electoreros”, destaca.
Dio respuestas cauteloso, “renuente a responder a cuestionamientos que pudieran derivar en un conflicto con los demás aspirantes” a lo que él busca y “no evitó ninguna pregunta, pero trató evidentemente de ser claro, breve y conciso”.
Francisco Millán le preguntó sobre Sebastián Orduño, el diputado local, y su presunta ventaja –que le lleva mucha, por cierto, según las encuestas de verdad–, pero lo minimizó. Debió ser por la práctica común del político, que minimiza al oponente, no maximiza sus virtudes propias ni detalla al elector por qué debería otorgarle su voto.
Muy buena su frase –aunque no es de él, solo la plagió–, afirmando que “ser el más popular no significa ser el mejor preparado para ocupar una responsabilidad como la Presidencia Municipal”.
Tampoco dio talla a Celestino “Tino” Sarabia Tautímez (ya dejó la Sindicatura), Daniel Apodaca Larrinaga (dejó la Tesorería Municipal) y Yumiko Palomares Herrera, exdiputada local que ha picado mucha piedra en Morena y está en el ánimo estatal.
Es buen tipo, Pintor. En alguna ocasión escribí sobre él y encontré labor útil a la mejoría de la gente, pero un político de esos que no faltan en el café arrojó este punzante comentario: “¿Busca irse al cielo o ser alcalde?
Hoy llega con un curriculum más nutrido gracias a sus compadrazgos, y acaba de dejar la rectoría de la Universidad Tecnológica de Guaymas, a donde llegó hace unos cuantos meses, para que luego no le salgan con la falta de arraigo o deba justificar que tiene una casa en San Vicente o Las Golondrinas, para poder aspirar a la ya muy aspirada (para él) candidatura.
Víctor también menciona la presencia de Blanca Armida Elizalde Sandoval y eso atrajo la atención de muchos.
Es que Armida ha sido –no sé si ya no—un horcón de en medio en la estructura del Partido Acción Nacional en Guaymas y también para muchos, su sólida trayectoria debería hacerla candidata a la alcaldía o a la diputación local en 2027.
¿Se iría a Morena? Puede ser, en esta época de saltos de aquí para allá y de allá para acá que apenas comenzaron, lo cual, por cierto, sería un duro golpe para el panismo local, que sigue pensando en reciclar nombres que el elector, contundentemente, ha rechazado en las urnas.
Y eso atrae una situación similar, aunque en el plano estatal, con el trayecto realizado por el Ernesto Gándara Camou hacia Movimiento Ciudadano.
Oficialmente no lo ha hecho, para ya se le ha visto más anaranjado y ha explicado por qué.
Es válido. Más cuando es claro que no tendrá el apoyo de los dueños del tricolor, que ahora parece tener como propietario de la franquicia al empresario cajemense y exgobernador Eduardo Bours, quien no apoyaría al “Borrego” para que repita como candidato a la gubernatura o a la alcaldía de Hermosillo, pues la orientación de las actuales circunstancias, es formar el frente amplio con PRI, PAN, PRD, PS y los que se sumen, para ir en lo estatal con Toño Astiazarán.
Con el MC, Gándara al menos podría aparecer como candidato a la alcaldía hermosillense y eso sería bueno para los capitalinos, pues ya dirigió el Municipio con buenos resultados.
Ah, recordemos que se salida del PRI no es nueva. Lo hizo en 2021, cuando por escrito renunció como requisito para ser candidato a la Gubernatura, pues lo debía proponer el PAN, lo cual agrietó al expartidazo, pues Ernesto daba lustre a las siglas, pese a lo cual no le ayudaron a cumplir su sueño de dirigir el estado.
Finalmente: ¿Ya vio cuántos aspirantes a la alcaldía tiene Empalme?
No son todos los que están, pero la imagen que divulga el portal “La Parabólica” es ilustrativa:
Consigna 13 por el partido en el poder, Morena. Le sigue el PAN, con 8 que buscan ser los “Defensores de la Patria, la familia y la libertad”, algo así como una copia de los servidores de la Nación del morenismo, o coordinadores de la defensa de la transformación, en clara escasez de imaginación del “pitufismo”.
El PT, muy engallado semanas atrás, es minimizado hoy quizá por los arrogantes comentarios del diputado federal Ramón Flores, de tener propiedad ese partido que gerentea en Sonora, sobre esos cargos en la región. Tiene dos aspirantes, o aspirantas, porque son mujeres.
El PRI, 4, e incluye al excampeón mundial de boxeo José Luis Castillo, quien vive en Mexicali, pero le busca aquí, en Hermosillo y en la capital bajacaliforniana.
Hasta un indepediente, Carlos Arbayo, se hace el aparecido en los barrios, a ver qué saca.
Así las cosas. Y faltan. Sobre todo, los reciclados de todos los partidos.



