México mantiene apagado su motor económico y, mientras no exista certeza jurídica ni reglas claras en el Poder Judicial, no habrá nuevas inversiones ni crecimiento, advirtió el senador Manlio Fabio Beltrones durante un encuentro con la Barra Sonorense de Abogados.
Frente a integrantes del gremio, encabezados por su nuevo presidente, Antonio Romero Peñuñuri, el legislador sostuvo que el país enfrenta un escenario de incertidumbre que ya impacta de forma directa en la economía.
“Sin certeza jurídica, no habrá jamás inversión ni crecimiento económico”, afirmó Beltrones al insistir en que el deterioro institucional está cerrando la puerta a la llegada de capital y frenando el desarrollo del país.
Durante su participación, el senador señaló que antes de entrar al fondo de la discusión sobre la reforma judicial debe atenderse otro problema que, a su juicio, ha desequilibrado la vida política nacional: la sobrerrepresentación de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión.
Beltrones sostuvo que esa mayoría ha permitido modificar la Constitución sin contrapesos reales y lanzó un mensaje directo rumbo al próximo proceso electoral.
“Hay que quitarles la mayoría en el Congreso. Si no, el daño será irreversible o todavía peor: van a seguir destruyendo el país”, expresó.
Bajo esa lógica, planteó que en la elección de 2027 cada partido político debe representar exactamente el porcentaje de votos que obtuvo en las urnas, sin márgenes que deriven en mayorías artificiales dentro del Congreso.
El senador también llamó a frenar el uso del aparato judicial con fines políticos y urgió a “regresar a México a la normalidad y al Estado de derecho”, al advertir sobre el deterioro del Poder Judicial y el impacto que podría tener el proceso de designación de juzgadores, magistrados y ministros previsto para 2028.
En su diagnóstico, la falta de certeza jurídica ya está teniendo efectos concretos sobre la economía mexicana. Beltrones vinculó incluso las revisiones anuales del TMEC impuestas por Estados Unidos con la desconfianza que genera el entorno legal y político en México.
“Aunque el gobierno mexicano diga que las cosas están bien, el panorama no está nada bien”, sostuvo.
Beltrones también puso sobre la mesa las cifras que, dijo, reflejan el desgaste económico del país. Recordó que decisiones como las inversiones en el Tren Maya, Dos Bocas, el rescate de PEMEX> y la cancelación del NAIM han golpeado la inversión productiva y empujado la deuda pública hasta 58.9% del PIB, muy cerca del umbral de 60%, nivel que podría comprometer el grado de inversión de México.
Según expuso, la relación deuda/PIB se encontraba en 37% en 2010 y subió a 43% en 2018, mientras que hoy se ubica en un nivel mucho más presionado por el gasto y la falta de inversión productiva con impacto real en el crecimiento.
A esto se suma, dijo, un dato que considera alarmante: 16 meses consecutivos de caída en la inversión. Aseguró además que la inversión extranjera directa nueva ha sido prácticamente nula, mientras que la inversión nacional se ha concentrado en proyectos como Tren Maya, Dos Bocas y PEMEX.
“El crecimiento económico hoy es el más bajo y no pinta para que salga adelante. Esto tiene mucho que ver con la seguridad jurídica porque entonces las inversiones no van a llegar”, expuso.
En la parte final de su mensaje, el senador resumió su lectura del momento económico con una frase que buscó retratar la situación del país: un motor detenido, sin combustible político ni confianza institucional para reactivarse.
“Está apagado el motor, México no va a crecer y ya no le pueden meter más deuda. Están en problemas para financiarla; lo único será quitarle a inversión, a educación, a salud. El motor está apagado y eso genera incertidumbre”, concluyó.
Las declaraciones del legislador se dieron en un contexto de creciente debate sobre el futuro del Poder Judicial, la relación de México con sus socios comerciales y el rumbo económico del país, temas que se perfilan como parte central de la discusión política rumbo a los próximos años.



