Hermosillo, Sonora. — En los laboratorios de la Universidad de Sonora se desarrolla una línea de investigación que podría marcar una diferencia en la lucha contra una de las enfermedades más complejas del mundo: el cáncer.
El investigador Andrés Amaya Flores, del área de química, trabaja en el diseño de metalofármacos con potencial actividad anticancerígena, compuestos innovadores que integran un centro metálico en su estructura molecular con el objetivo de potenciar su actividad biológica.
¿Qué son los metalofármacos?
Los metalofármacos son compuestos químicos que incorporan un metal como parte fundamental de su estructura. Este metal puede actuar como principio activo o como modulador de propiedades biológicas, influyendo directamente en su mecanismo de acción frente a las células cancerosas.
“Lo que buscamos es potenciar la actividad biológica de los compuestos, mejorar su selectividad y modular propiedades como las características redox o la geometría molecular, lo cual puede influir directamente en su mecanismo de acción frente a las células cancerosas”, explicó el investigador.
Este enfoque no es nuevo en la medicina. Uno de los ejemplos más conocidos es el cisplatino, un metalofármaco basado en platino que ha sido ampliamente utilizado en tratamientos oncológicos. Sin embargo, sus efectos secundarios y limitaciones han motivado a la comunidad científica a buscar alternativas más seguras y accesibles.
El níquel como alternativa al platino
La investigación que se desarrolla en la Unison se enfoca en el níquel, un metal que pertenece al mismo grupo de la tabla periódica que el platino, pero con un costo considerablemente menor.
El objetivo es aprovechar sus propiedades químicas similares para desarrollar alternativas terapéuticas más accesibles, especialmente en contextos donde el alto costo de los tratamientos representa una barrera para los pacientes.
Además del cáncer, los metalofármacos también se analizan en investigaciones relacionadas con artritis, Alzheimer e infecciones microbianas, ampliando así el horizonte de impacto potencial de estos compuestos.
La fuerza científica de la Unison
La Universidad de Sonora cuenta con alrededor de 2 mil investigadores en distintas áreas del conocimiento, desde ingeniería hasta ciencias de la salud, generando cientos de artículos académicos en revistas certificadas y de divulgación.
Actualmente, la institución desarrolla 45 trabajos de investigación con financiamiento privado en áreas químico-biológicas, consolidándose como un referente en el noroeste del país en materia de innovación científica.
Ciencia hecha en Sonora con impacto global
La investigación en metalofármacos con potencial anticancerígeno representa no solo un avance científico, sino una apuesta por generar soluciones médicas más accesibles desde el ámbito local.
En un contexto donde el cáncer continúa siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial, iniciativas como la que impulsa la Unison colocan a Sonora en el mapa de la investigación biomédica.
Porque la ciencia que se desarrolla en los laboratorios sonorenses podría, en el futuro, convertirse en esperanza para miles de pacientes.



