Mientras gran parte del país dormía, la Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada un nuevo paquete de cambios constitucionales que vuelve a modificar la ya polémica reforma judicial impulsada por Morena.
Entre los puntos más relevantes destaca el aplazamiento de la elección judicial hasta junio de 2028, bajo el argumento de facilitar la organización electoral y simplificar las boletas. Sin embargo, la oposición acusó que los cambios no corrigen las principales fallas exhibidas en el primer proceso, como la aparición de “acordeones”, perfiles poco preparados y mecanismos cuestionados de selección.
La reforma también abrió la puerta para que magistrados electorales puedan extender su permanencia hasta por 17 años en el cargo, situación que generó fuertes críticas dentro y fuera del Congreso.
Además, avanzó la llamada “Ley Anti-Trump”, una reforma constitucional que permitiría anular elecciones bajo el supuesto de intervención extranjera. El oficialismo asegura que busca proteger la soberanía nacional, mientras que la oposición advierte riesgos de discrecionalidad política.
Todavía falta discutir las leyes secundarias de esta reforma y la creación de una Comisión de Verificación de Integridad de candidaturas dentro del INE, organismo que ya expresó reservas sobre asumir funciones que podrían convertirlo en “juez y parte” de los procesos electorales.



