La mansión del “Negro” Durazo en Tlalpan tendrá un nuevo destino: albergar una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y un plantel de bachillerato. El proyecto anunciado por el Gobierno federal contempla 150 millones de pesos y capacidad conjunta para 6 mil estudiantes.
La propiedad, conocida como Casa Tlalpan, perteneció a Arturo Durazo Moreno, exjefe de la policía capitalina. Se encuentra en San Andrés Totoltepec, al sur de Ciudad de México.
¿Cómo será el espacio educativo?
El plan prevé lugares para 4,800 universitarios y 1,200 estudiantes de bachillerato, con operación proyectada para 2027. La universidad ofrecerá cinco licenciaturas; entre ellas, Psicología, Derecho y Criminología, y Turismo.
Las instalaciones contemplan aulas y espacios deportivos y culturales. El bachillerato tendrá una orientación hacia las artes, según la información presentada sobre el proyecto.
Un inmueble con una historia pendiente
Construida en los años setenta, la residencia contaba con instalaciones de lujo como alberca, caballerizas y discoteca. Tras un proceso por defraudación fiscal, el inmueble fue restituido al patrimonio federal.
La transformación educativa también convive con reclamos de habitantes de San Andrés Totoltepec. En un reportaje publicado este 24 de octubre, integrantes de la comunidad señalaron que continúa la disputa por terrenos acumulados por Durazo y cuestionaron la falta de consulta sobre el proyecto.
Algunos ven favorable la llegada de una universidad, pero piden participar en decisiones como la elección de las carreras. El anuncio educativo no resuelve por sí mismo las inconformidades de la comunidad.



