🐍 Dicen que donde el ambiente está cada vez más enrarecido es en la Coordinación de Comunicación Social del Estado, por la aparición de una tal Judith Bustamante, quien, según cuentan, presume ser asesora de un encumbrado funcionario, al que llama “mi jefe” o “mi tío”, y con ese respaldo regaña, da órdenes, amenaza con acusar a los empleados y hasta “ningunea” a la propia titular del área. Lo más sorprendente, dicen los enterados, es que ahora también será la encargada de impartir cursos de inteligencia artificial a periodistas y funcionarios de los tres niveles de gobierno. Vaya poder el de esta misteriosa personaje a quien ya conocen como “la sobrina preferida”. Las preguntas que resaltan son: ¿Quién será el tío?; y ¿Qué le sabrá y a quién?
🐍 El Gobierno del Estado asegura que la planta solar de Puerto Peñasco financia el subsidio eléctrico para los sonorenses. El problema es que no explica cuánto dinero genera, cuánto se destina realmente al subsidio, ni cuál es el mecanismo para hacerlo. Mientras esa información no sea pública y verificable, resulta exagerado presentar esa afirmación como un hecho consumado. Una cosa es producir energía limpia y otra muy distinta venderla como si ya estuviera pagando el recibo de la luz de los sonorenses. Ya basta de simulaciones.
🐍 Quien seguramente terminó muy molesta con alguno de sus colaboradores fue la jefa de la Oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña, luego de asegurar que las obras de protección del embovedado de Nogales habían funcionado. Bastó recorrer la ciudad para comprobar que la realidad fue muy distinta. No creemos que la intención de Paulina haya sido engañar a los nogalenses; más bien, alguien le entregó información equivocada y la hizo quedar muy mal. Pero el verdadero problema va más allá: tendría que investigarse si el proyecto ejecutado era realmente el que necesitaba Nogales y si las empresas contratadas contaban con la capacidad técnica para realizar una obra de esa magnitud. Porque cuando una infraestructura millonaria falla apenas llegan las primeras lluvias, lo que hacen falta no son explicaciones, sino responsabilidades. Y no debe de ser Paulina.
🐍 Quien decidió patear el avispero fue Carlos Soto, al asegurar que varios de los aspirantes de Morena “no sueltan la chichi presupuestal”, en referencia a quienes buscan la candidatura por Morena. La crítica no es menor, porque pone sobre la mesa si realmente existe piso parejo en la contienda interna. Lo paradójico es que, mientras lanzó uno de los cuestionamientos más duros del proceso, el propio Soto terminó prácticamente borrado de la conversación política. Si Morena abrió el registro para todos, la pregunta es obligada: ¿por qué unos compiten de verdad y otros sólo fueron invitados a completar la lista? Porque al final, la “chichi” parece no ser el único privilegio que algunos no están dispuestos a soltar.



