El derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio en Naco, Sonora, tras el descarrilamiento de un tren de Ferromex, reavivó las críticas contra Grupo México. El accidente se suma a una serie de desastres ambientales y laborales documentados durante las últimas décadas.
Ferromex aseguró que el descarrilamiento registrado el 25 de julio cerca de Naco, Sonora, fue provocado por un deslave ocasionado por las lluvias. La empresa afirmó que el material derramado fue retirado, que el servicio ferroviario ya fue restablecido y que continúa atendiendo los requerimientos de Semarnat y Profepa.
El Gobierno de México confirmó que Ferromex deberá remediar el daño ambiental provocado por el derrame de hidrosulfuro de sodio en Sonora. La Profepa impuso medidas urgentes y ordenó la elaboración de un programa de restauración ambiental.
El accidente ferroviario ocurrido en Naco reabre el debate sobre la responsabilidad ambiental de las grandes corporaciones, la actuación de las autoridades y la necesidad de que existan sanciones que realmente prevengan nuevos incidentes.
La Coordinación Estatal de Protección Civil confirmó la atención de un descarrilamiento de un tren de Ferromex que transportaba productos químicos en el Ejido Cuauhtémoc de Naco, Sonora. El área permanece bajo vigilancia mientras continúan las labores de recuperación y evaluación.
Un choque frontal entre dos trenes en Nogales dejó seis personas lesionadas, cuatro de ellas en estado grave. El accidente se registró en Agua Zarca y movilizó al Ejército, Bomberos y Cruz Roja.
La Comisión Estatal del Agua informó que los fuertes vientos provocaron la salida de operación de equipos del Acueducto Independencia, generando baja presión e intermitencias en el servicio de agua potable en sectores Centro, Poniente y Sur de Hermosillo.
El derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio en Naco, Sonora, tras el descarrilamiento de un tren de Ferromex, reavivó las críticas contra Grupo México. El accidente se suma a una serie de desastres ambientales y laborales documentados durante las últimas décadas.
Donald Trump firmó una orden ejecutiva para reactivar la producción petrolera en California mediante la Defense Production Act. La decisión busca fortalecer el suministro energético de Estados Unidos, abre un nuevo conflicto con California y podría influir en el futuro energético de México.