La molestia de quienes viajaron a Las Vegas es entendible. Hubo quienes pagaron avión, hotel y otros gastos para asistir al concierto. Pero el espectáculo fue reprogramado, los boletos serán válidos para la nueva fecha y quienes no quieran o no puedan asistir tienen la posibilidad de solicitar su reembolso.
Adele pospuso prácticamente de último minuto el inicio de su residencia en Las Vegas; Céline Dion canceló presentaciones y se devolvió el importe de las entradas; Bruce Springsteen suspendió y reprogramó conciertos por problemas médicos. En todos estos casos hubo aficionados afectados, viajes realizados y hoteles pagados. Las cancelaciones y reprogramaciones forman parte de los riesgos que existen en la industria mundial de los espectáculos.
EL PRECEDENTE DE LOS ROLLING STONES
Existe además un antecedente judicial particularmente relevante. Después de que los Rolling Stones reprogramaron un concierto en Atlantic City en 2006, una aficionada acudió a los tribunales buscando reclamar gastos adicionales derivados del viaje. El caso terminó siendo desestimado por un tribunal federal.
Eso no garantiza cuál sería el resultado de una eventual demanda contra Carín León, pero demuestra que pretender cobrar al artista vuelos, hoteles y demás gastos enfrenta obstáculos jurídicos importantes. A esto se suma que las condiciones publicadas por Sphere establecen limitaciones de responsabilidad respecto de viajes y otros gastos relacionados con eventos cancelados o reprogramados.
CUIDADO CON LOS QUE QUIERAN HACER NEGOCIO
Por eso los propios afectados deberían tener cuidado. Si aparecen grupos o personas solicitando depósitos, cuotas o anticipos para organizar una demanda, antes de entregar un dólar habría que saber quiénes son, qué abogados representan el caso, verificar sus credenciales profesionales, exigir contrato y recibos y conocer exactamente qué posibilidades jurídicas les están ofreciendo.
Una cosa es que cualquier persona tenga derecho a acudir ante los tribunales y otra muy diferente garantizarle que recuperará vuelos, hoteles y demás gastos.
¿Y SI HUBIERA SIDO UN ARTISTA ESTADOUNIDENSE?
También vale preguntarnos si la reacción tendría la misma intensidad tratándose de una estrella estadounidense. Adele, Springsteen y muchas otras figuras internacionales han cancelado conciertos sin que un episodio de esa naturaleza se convierta en una sentencia contra toda su trayectoria.
Carín León dió la cara y explicó que problemas mecánicos en las aeronaves que debían trasladarlo impidieron que llegara a Las Vegas. Si alguien tiene elementos para demostrar negligencia o una historia diferente, que los presente.
Es legítimo reclamar el reembolso. Es legítimo estar molesto. Y quien considere tener un derecho puede acudir ante los tribunales.
Pero una cosa es exigir derechos y otra aprovechar una contingencia para destruir la reputación de un artista. Carín ha estado con su gente y ha llevado el nombre de Hermosillo y Sonora por escenarios de todo el mundo. Ahora también es momento de que su gente esté con Carín.



