La imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum registró una caída importante durante mayo, de acuerdo con una encuesta nacional que también refleja un aumento en la percepción de corrupción y preocupación ciudadana sobre el rumbo democrático del país.
Según los resultados del estudio presentado por la organización México Elige, la aprobación de la mandataria federal se ubicó en 44.5%, lo que representa una baja de 5.3 puntos respecto a abril. Su calificación ciudadana también descendió hasta 41.8 puntos.
Pero uno de los datos que más llamó la atención fue el escenario planteado sobre una eventual revocación de mandato.
De acuerdo con la encuesta, 51.3% de los participantes aseguró que votaría por la salida de Sheinbaum de la Presidencia, mientras que 43.5% respaldaría su permanencia. La diferencia ronda los ocho puntos porcentuales.
El sondeo también revela un ambiente de creciente inquietud entre los ciudadanos sobre el estado de la democracia en México.
Seis de cada diez mexicanos consideran que actualmente la democracia en el país corre peligro, mientras que 49.7% aseguró que pensar distinto al partido en el gobierno puede resultar riesgoso.
Otro de los puntos que más creció fue la percepción de corrupción dentro del actual gobierno federal.
El 73.9% de los encuestados afirmó que sí existe corrupción en la administración encabezada por Claudia Sheinbaum.
Además, la corrupción comenzó a acercarse rápidamente a la inseguridad como una de las principales preocupaciones nacionales.
Mientras la inseguridad se ubicó en 38.4% como el principal problema del país, la corrupción alcanzó 37.1%, registrando un incremento de 5.3 puntos en comparación con la medición anterior.
Los resultados llegan en un momento donde el gobierno federal mantiene debates abiertos sobre reformas, seguridad, polarización política y concentración de poder, temas que continúan generando discusión en distintos sectores de la sociedad mexicana.
Aunque desde Palacio Nacional se ha insistido en mantener el discurso de continuidad y respaldo ciudadano, los números reflejan un escenario más dividido y una ciudadanía cada vez más crítica sobre el rumbo del país.


