Miguel Ángel Navarro Quintero aseguró que mantendrá las acciones de su gobierno pese a las amenazas que ha recibido, mientras la Fiscalía investiga si el desplome de una aeronave utilizada ocasionalmente por el mandatario pudo estar relacionado con un posible atentado.
“Prefiero muerto valiente que vivo cobarde”.
La frase de Miguel Ángel Navarro Quintero resume la postura que el gobernador de Nayarit aseguró mantener frente a las amenazas que, según dijo, ha recibido durante su administración.
En una conferencia de prensa realizada el lunes 5 de octubre, el mandatario sostuvo que no llegó al gobierno estatal para administrar los problemas ni para buscar su comodidad personal, sino para enfrentar lo que describió como intereses criminales y recuperar bienes que, de acuerdo con su versión, habían salido del patrimonio de Nayarit.
Sus declaraciones se producen apenas un día después del desplome de una aeronave utilizada ocasionalmente por el gobernador en la zona de Ixtlán del Río, accidente en el que murieron el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas.
Navarro no viajaba en el avión.
La Fiscalía de Nayarit mantiene abierta una investigación y no ha determinado que el desplome haya sido un atentado. Entre las líneas que se analizan están una posible falla mecánica, las condiciones climáticas y la posibilidad de una acción intencional.
“Yo venía a hacer un gobierno suicida”
Durante su conferencia, Navarro explicó que desde antes de asumir la gubernatura sabía que algunas de las decisiones que pretendía tomar podían generarle conflictos.
“Yo venía a hacer un gobierno suicida; yo no venía a jugar”, afirmó el mandatario al explicar que desde el inicio de su administración estaba dispuesto a asumir riesgos personales.
Según Navarro, su objetivo era dejar dos legados al estado: uno cultural y otro patrimonial.
Pero también utilizó una expresión todavía más contundente al describir su disposición frente a los riesgos que, asegura, ha enfrentado.
Dijo que no había llegado al gobierno pensando únicamente en concluir su mandato, sino dispuesto a enfrentar las consecuencias de las decisiones que tomara.
La recuperación de 750 hectáreas
El gobernador relacionó buena parte de las amenazas con el llamado Megaoperativo Nuevo Nayarit, mediante el cual su administración recuperó alrededor de 750 hectáreas que, según su versión, habían sido despojadas del patrimonio estatal.
Navarro afirmó que posteriormente comenzaron las presiones para que el gobierno devolviera una parte de esos terrenos.
Según el relato del mandatario, intermediarios plantearon que fueran restituidas 400 hectáreas, mientras el estado conservaría las otras 350.
La propuesta, aseguró, fue rechazada.
El gobernador ha señalado que los terrenos recuperados tendrían un valor aproximado de 50 mil millones de pesos, aunque esa valoración corresponde a la estimación expresada públicamente por su administración.
Dos abogados muertos y una advertencia
Navarro también relató que, después de las presiones por los terrenos, dos abogados acudieron ante la Fiscalía estatal.
De acuerdo con su versión, ambos se presentaron como defensores de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, a quien autoridades han señalado como un presunto jefe regional relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
El gobernador aseguró que los abogados transmitieron advertencias relacionadas con la negativa de las autoridades a negociar la devolución de los terrenos.
Posteriormente, ambos fueron encontrados muertos en Ixtlán del Río.
“Ellos fungían como comunicadores de indicaciones”, afirmó Navarro.
La relación entre esos homicidios, las amenazas y las estructuras criminales señaladas permanece dentro de las investigaciones correspondientes y no debe confundirse con una conclusión judicial definitiva.
La caída de la aeronave elevó las sospechas
El domingo 4 de octubre, una aeronave que era utilizada ocasionalmente por el gobernador se desplomó después de despegar de Tepic con destino a Aguascalientes.
El aparato cayó en una zona de Ixtlán del Río.
Navarro no estaba a bordo, pero el accidente adquirió una dimensión distinta debido a que la Fiscalía ya investigaba amenazas y posibles planes contra el mandatario.
La fiscal Elvia Ludmila Heredia Verdugo informó que en teléfonos asegurados a personas relacionadas con grupos delictivos se encontraron datos sobre aeronaves, matrículas, horarios, pasajeros y movimientos relacionados con los vuelos del gobernador.
Por ello, una de las hipótesis consiste en determinar si esa información pudo utilizarse para planear un ataque.
La Fiscalía no habla todavía de un atentado confirmado
Este punto es fundamental.
Aunque la investigación contempla la posibilidad de una acción intencional, las autoridades todavía no han concluido que el desplome haya sido provocado.
La Fiscalía mantiene abiertas diferentes líneas de investigación y trabaja con autoridades federales para establecer qué ocurrió.
Por ello, hasta este momento no puede afirmarse que la caída de la aeronave haya sido un atentado contra Navarro.
Lo que sí está documentado es que autoridades encontraron información sobre los desplazamientos aéreos del gobernador en dispositivos asegurados durante investigaciones contra personas presuntamente vinculadas con grupos criminales.
También investigan vigilancia sobre sus movimientos
La investigación no se limita a los vuelos.
Autoridades han revisado comunicaciones en las que presuntamente se daba seguimiento a los desplazamientos terrestres del gobernador.
Entre la información analizada existen mensajes con datos sobre horarios, vehículos y rutas que habrían permitido anticipar movimientos de Navarro.
La Fiscalía busca establecer quién obtuvo esa información, cómo fue utilizada y si existe alguna conexión entre esos seguimientos, las amenazas anteriores y el desplome de la aeronave.
Navarro acusa infiltración del crimen en instituciones
En medio de las investigaciones, el gobernador también afirmó que su administración ha detectado indicios de infiltración del crimen organizado en instituciones públicas.
Según su versión, se han encontrado comunicaciones entre funcionarios y personas relacionadas con grupos delictivos, incluso dentro de corporaciones de seguridad.
Estas afirmaciones forman parte de la información expuesta por el propio mandatario y de investigaciones que continúan abiertas.
El gobierno estatal busca determinar hasta dónde habría llegado esa penetración y qué funcionarios podrían estar involucrados.
“Prefiero muerto valiente que vivo cobarde”
Pese al escenario de amenazas, investigaciones y el desplome de la aeronave, Navarro sostuvo que no pretende cambiar la línea de actuación de su gobierno.
El mandatario afirmó que Nayarit no debe convertirse nuevamente en un territorio sujeto a negociación con organizaciones criminales.
Y fue entonces cuando pronunció la frase que rápidamente se convirtió en el eje de sus declaraciones:
“Prefiero muerto valiente, que vivo cobarde”.
El gobernador también expresó preocupación por lo que ocurrirá cuando termine su administración y por quién asumirá las decisiones de seguridad en el estado.
Dijo que espera que quien lo suceda mantenga una postura firme y no anteponga su comodidad personal a las decisiones relacionadas con la seguridad y la justicia.
Una investigación que todavía tiene preguntas abiertas
Mientras Navarro sostiene que las amenazas están relacionadas con las acciones de su gobierno, las autoridades continúan intentando establecer si los distintos acontecimientos forman parte de una misma operación.
Las amenazas, los mensajes criminales, los homicidios de dos abogados, los datos encontrados sobre los vuelos del gobernador y el desplome de la aeronave son hechos que están siendo investigados.
Pero hasta ahora no existe una conclusión oficial que establezca que todos forman parte de un solo plan contra el gobernador.
La Fiscalía deberá determinar qué ocurrió con la aeronave y, sobre todo, si la información encontrada en los teléfonos de presuntos integrantes de grupos criminales tiene relación directa con el accidente.
Mientras esas respuestas llegan, Navarro mantiene su postura: no modificar la estrategia de su gobierno frente a los grupos delictivos y asumir los riesgos que, según afirma, acompañaron su decisión desde el inicio de su administración.



