Ciudad de México.— Amnistía Internacional acusó al gobierno de Estados Unidos de haber cometido violaciones de derechos humanos durante operativos migratorios realizados entre 2025 y 2026 y pidió la disolución del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La organización presentó este jueves un informe de 130 páginas titulado “Teníamos silbatos, ellos tenían armas”: Violaciones de derechos humanos en las operaciones de control migratorio de Estados Unidos y razones para abolir el ICE, en el que analiza las actuaciones de agentes federales durante operativos de control migratorio en Chicago, Minneapolis-St. Paul, Nueva Orleans y Washington D.C.
Para elaborar el documento, Amnistía Internacional realizó 154 entrevistas y examinó más de 30 materiales audiovisuales relacionados con las operaciones investigadas.
¿Qué abusos documentó Amnistía Internacional?
De acuerdo con la organización, los operativos analizados estuvieron acompañados por distintos hechos que considera violaciones de derechos humanos.
Entre ellos menciona:
- Operativos y detenciones que, según Amnistía, estuvieron marcados por discriminación racial.
- Detenciones arbitrarias.
- Hostigamiento, intimidación y trato degradante.
- Uso injustificado de la fuerza.
- Uso de fuerza letal y casos que la organización considera que deben ser investigados.
- Represión de protestas.
- Vigilancia y utilización de tecnología de reconocimiento facial.
- Condiciones de reclusión que podrían constituir malos tratos o tortura.
- Detenciones en régimen de incomunicación y posibles desapariciones forzadas.
Amnistía sostiene que estos hechos no deben analizarse como incidentes aislados, sino como parte de un patrón que, según su investigación, se ha repetido durante las operaciones migratorias examinadas.
Amnistía pide desaparecer el ICE
A partir de sus conclusiones, la organización exigió la abolición del ICE y planteó la necesidad de construir un nuevo sistema de control migratorio que, según su postura, respete las normas de derechos humanos.
Nadia Daar, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos, afirmó que la investigación encontró un patrón de violaciones que habría generado temor entre comunidades migrantes, solicitantes de asilo y personas refugiadas.
La organización también cuestionó la falta de supervisión y rendición de cuentas que, según sostiene, ha acompañado al ICE desde su creación en 2003.
El ICE surgió después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 como parte de la reorganización de las instituciones encargadas de seguridad y migración de Estados Unidos.
La investigación señala a varias agencias
El reporte no centra sus señalamientos exclusivamente en el ICE.
Amnistía también documentó actuaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y de otras agencias federales involucradas en los operativos migratorios analizados.
La organización sostiene que las acciones investigadas afectaron no solamente a personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas, sino también a personas que acudieron en su ayuda y a integrantes de comunidades negras y de piel oscura.
Uno de los aspectos señalados es el uso de perfiles raciales durante determinadas acciones de control migratorio.
Protestas también fueron documentadas
El informe señala además que las comunidades migrantes organizaron redes de apoyo y protestas para documentar los operativos y auxiliar a las personas afectadas.
Según Amnistía, algunas de esas manifestaciones fueron objeto de intervenciones de agentes federales mediante gases lacrimógenos, gas pimienta y otras armas consideradas de letalidad reducida.
La organización sostiene que la respuesta de las autoridades frente a las protestas debe ser analizada bajo las normas internacionales de derechos humanos.
Un debate que alcanza a la política migratoria de Trump
Las conclusiones de Amnistía Internacional se producen en medio de una política migratoria de la administración del presidente Donald Trump que ha colocado las detenciones y deportaciones en el centro de sus acciones migratorias.
El informe sostiene que el incremento de recursos y facultades para los organismos federales ha ocurrido al mismo tiempo que aumentaron las operaciones contra personas migrantes.
Amnistía considera que el modelo aplicado requiere una revisión profunda y que el ICE debería ser eliminado para dar paso a otro esquema de control migratorio.
Las acusaciones forman parte de la evaluación realizada por la organización a partir de los testimonios y materiales que recopiló. La investigación y las conclusiones corresponden a Amnistía Internacional, por lo que cada caso señalado deberá distinguirse de determinaciones judiciales o investigaciones oficiales que puedan existir sobre hechos específicos.
¿Qué sigue para el ICE?
El informe coloca nuevamente al organismo migratorio estadounidense en el centro de la discusión sobre el trato que reciben las personas migrantes durante detenciones, traslados y procesos de deportación.
Amnistía Internacional no se limitó a pedir investigaciones sobre casos particulares: su demanda es la abolición del ICE y la creación de un sistema diferente que, de acuerdo con la organización, cumpla con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
El debate ahora se concentra en las acusaciones documentadas, la respuesta de las autoridades estadounidenses y las posibles investigaciones que puedan derivarse de los hechos señalados.



