Según La Política Online, un comentario que comenzó a circular desde enero dentro del oficialismo apunta a que el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, podría ser designado por la presidenta Claudia Sheinbaum como el jefe de los encargados territoriales para las elecciones del próximo año.
La versión se interpreta en algunos sectores como una especie de premio político, luego de que el mandatario sonorense no fuera considerado para encabezar la Secretaría de Gobernación.
Sin embargo, la posibilidad no ha sido bien recibida por algunos actores del movimiento. Entre los inconformes destaca el senador Adán Augusto López Hernández, quien fue designado como jefe operativo de la cuarta circunscripción electoral, que incluye a la Ciudad de México.
De acuerdo con versiones dentro del oficialismo, el senador ha expresado dudas sobre el papel que podría desempeñar Durazo en la estrategia territorial del partido.
Entre sus argumentos, López Hernández señalaría que el gobernador sonorense busca ampliar su influencia dentro del movimiento mientras, al mismo tiempo, sería un impulsor del posicionamiento del senador Luis Donaldo Colosio en la arena electoral de Sonora.
“Alfonso le paga las encuestas a Colosio y quiere manejar las elecciones de Morena”, habría comentado el senador a su círculo cercano, según la misma versión.
Otro punto de fricción tiene que ver con el papel de Andy López Beltrán dentro del partido. Como secretario de Morena, sería quien, en teoría, debería asumir el rol territorial que se menciona para el mandatario sonorense.
En paralelo, Durazo busca fortalecer su posición rumbo a 2027. En su entorno consideran que el escenario político ha cambiado tras el operativo contra Nemesio Oceguera Cervantes, lo que habría impulsado la aprobación presidencial.
También estiman que la presión política desde Estados Unidos podría disminuir y que la oposición atraviesa un momento de debilidad.
Mientras tanto, Adán Augusto López ha intensificado su actividad política en la Ciudad de México, donde ha sostenido intercambios con el senador Gerardo Fernández Noroña para coordinar acciones en la capital.
En contraste, su involucramiento en Chihuahua parece haberse reducido. Según las versiones, en las últimas ocasiones en que la senadora Andrea Chávez intentó discutir estrategias electorales, el exsecretario de Gobernación le habría sugerido concentrarse en su próxima boda.
Esa distancia también alcanzaría al asesor Abraham Mendieta, quien estaría explorando nuevos proyectos políticos ante la percepción de que el plan electoral en Chihuahua se encuentra, por ahora, en pausa.


