La Universidad de Sonora ya movió ficha en la negociación con el Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUS), y la propuesta incluye no solo aumento salarial, sino una serie de beneficios que podrían impactar directamente en el bolsillo y las condiciones laborales del personal.
En el proceso de revisión contractual 2026, la institución formalizó un ofrecimiento que contempla un incremento del 4 por ciento al salario tabular, además de un 2 por ciento adicional en prestaciones no ligadas al sueldo, en línea con la política salarial establecida a nivel federal.
Pero la propuesta no se queda ahí.
La universidad también planteó mejoras en distintos apoyos para trabajadores, entre ellos servicios de salud, incremento en prestaciones como canastilla y dote matrimonial, ajustes en transporte y ampliación de coberturas para gastos médicos especializados.
Además, se incluyeron medidas que apuntan a resolver necesidades operativas y laborales, como la basificación de plazas relacionadas con nueva infraestructura, así como el fortalecimiento de apoyos económicos directos, incluyendo la solicitud de aumento en vales de despensa.
Otro punto sobre la mesa es la revisión de mecanismos vinculados a fondos de ahorro y cuotas sindicales, lo que podría tener impacto en la economía de los trabajadores a mediano plazo.
Desde la institución se subrayó que la propuesta fue diseñada bajo criterios de viabilidad presupuestal y sostenibilidad financiera, siguiendo los lineamientos federales que rigen a las universidades públicas del país.
Al mismo tiempo, la Universidad de Sonora reiteró su disposición a mantener el diálogo con el STEUS, con la intención de alcanzar acuerdos que beneficien al personal sin poner en riesgo la operación académica ni el servicio educativo que ofrece a la sociedad sonorense.
Las negociaciones continúan, y lo que se defina en los próximos días podría marcar el rumbo laboral dentro de la máxima casa de estudios del estado.



