El presidente estadounidense aseguró que logró un entendimiento con Teherán sin ayuda de sus aliados europeos y volvió a elevar la tensión antes de la próxima cumbre del G7.
Washington.- Donald Trump volvió a colocarse en el centro de la escena internacional al asegurar que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán es prácticamente un hecho y lanzar duras críticas contra la Unión Europea y el Grupo de los Siete (G7), organismos a los que calificó como “irrelevantes”.
El mandatario estadounidense afirmó que el entendimiento con Teherán fue alcanzado gracias a las gestiones de su administración y sin la participación de Europa, una postura que ha generado nuevas diferencias con varios gobiernos aliados a pocos días de la cumbre del G7 que se celebrará en Francia.
En declaraciones concedidas al diario italiano Corriere della Sera, Trump insistió en que los países europeos no desempeñaron un papel determinante en las negociaciones y señaló que, aunque podrían colaborar más adelante, el avance diplomático fue resultado de los esfuerzos de Washington.
Las declaraciones llegan en un momento delicado para las relaciones entre Estados Unidos y sus socios occidentales. El presidente estadounidense todavía no confirma oficialmente su participación en la reunión del G7 prevista del 15 al 17 de junio en Evian, Francia, encuentro encabezado por el presidente francés Emmanuel Macron.
Diversos reportes indican que Trump podría utilizar una eventual firma del acuerdo con Irán como carta de presentación ante los líderes internacionales, reforzando su narrativa de éxito diplomático y liderazgo global.
Las palabras del mandatario provocaron reacciones inmediatas en Europa. El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, rechazó las críticas y defendió el papel de los países europeos en los asuntos internacionales, al tiempo que recordó que Europa no participó directamente en ningún conflicto relacionado con Teherán.
La controversia también coincide con la intención de Washington de reducir parte de su presencia militar en Europa. La Casa Blanca ya anunció ajustes en el despliegue de tropas estadounidenses en Alemania y no descarta medidas similares en otros países aliados.
Mientras tanto, la atención internacional permanece centrada en las negociaciones con Irán, que podrían concluir en los próximos días. De concretarse el acuerdo, Trump llegaría a la cumbre del G7 en medio de un renovado debate sobre el papel de Estados Unidos dentro de las alianzas occidentales y sobre el futuro de las relaciones con Europa.
La expectativa ahora se concentra en dos decisiones: la posible firma del acuerdo con Teherán y la confirmación de la asistencia de Trump a la reunión de líderes mundiales en Francia, donde el ambiente político podría estar marcado por nuevas diferencias entre Washington y sus aliados.



