HERMOSILLO, Sonora.– En Hermosillo, pasar menos tiempo atorado en el tráfico podría tener mucho que ver con una solución que, a primera vista, parece estar dirigida solamente a quienes utilizan el transporte público.
Pero no es así.
Mejorar los camiones y las condiciones en las que se mueve la ciudadanía también puede beneficiar a quienes todos los días utilizan automóvil para ir al trabajo, llevar a sus hijos a la escuela o realizar sus actividades.
Ese es uno de los planteamientos de Ramón Luis Córdova, integrante de la Red de Hermosillo ¿Cómo Vamos?, quien pone sobre la mesa una pregunta que muchos automovilistas podrían hacerse: ¿qué tiene que ver el transporte público con el tiempo que paso atrapado en el tráfico?
Un problema que termina afectando a todos
Cuando el transporte público no ofrece una alternativa eficiente, cómoda y confiable, más personas pueden optar por utilizar vehículos particulares para realizar sus traslados.
El resultado se refleja en las calles: más automóviles, mayor congestionamiento y recorridos que pueden tomar mucho más tiempo.
Por eso, mejorar el transporte público no tendría que verse únicamente como un beneficio para quienes suben diariamente a un camión.
También puede representar una alternativa para que algunas personas dejen el automóvil en casa, lo que ayudaría a disminuir la cantidad de vehículos circulando por las principales vialidades.
El tiempo también cuenta
En una ciudad donde los desplazamientos forman parte de la rutina diaria, los minutos que una persona pasa detrás del volante terminan acumulándose.
Ir al trabajo, regresar a casa, llevar a los hijos a la escuela o realizar alguna actividad puede convertirse en una jornada marcada por el tráfico.
La discusión sobre movilidad, por lo tanto, también tiene que ver con calidad de vida y tiempo para las familias.
La idea es sencilla: si una persona puede trasladarse de manera segura, eficiente y confiable en transporte público, existe una mayor posibilidad de que no necesite utilizar su automóvil para cada recorrido.
Y si menos vehículos necesitan circular al mismo tiempo, quienes sí requieren manejar también podrían encontrar calles menos saturadas.
Hermosillo necesita pensar en cómo se mueve
El planteamiento abre una conversación más amplia sobre la movilidad de Hermosillo.
No se trata solamente de construir más vialidades o buscar alternativas para que los automóviles avancen más rápido. También implica analizar cómo se desplazan diariamente miles de personas y qué opciones tienen para llegar a sus destinos.
Un sistema de transporte público que funcione mejor puede convertirse en una alternativa real frente al automóvil particular.
Para Córdova, mejorar este servicio debe entenderse como una inversión que termina repercutiendo en toda la ciudad, incluso en aquellos ciudadanos que nunca utilizan un camión.
Menos tiempo en el tráfico, más tiempo en casa
La discusión puede resumirse en algo que todos los ciudadanos conocen: el tiempo que se pierde en el tráfico no regresa.
Cada traslado complicado representa minutos que podrían destinarse a descansar, convivir con la familia, estudiar, hacer ejercicio o simplemente llegar más temprano a casa.
Por eso, hablar de transporte público en Hermosillo no es solamente hablar de camiones.
También es hablar de calles menos saturadas, alternativas de movilidad y de una ciudad en la que trasladarse de un punto a otro no signifique pasar más tiempo en el tráfico que con la familia.
La pregunta queda sobre la mesa: ¿qué cambiaría en Hermosillo si el transporte público fuera una opción tan eficiente que incluso quienes tienen automóvil decidieran utilizarlo?



