Ciudad de México.— La visita del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, a Palacio Nacional ocurre en medio de las diferencias que surgieron por un proyecto de capacitación policial en Querétaro. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el encuentro, al que el diplomático acudiría acompañado de representantes del sector empresarial de ambos países.
Durante su conferencia matutina de este jueves 8 de octubre, Sheinbaum explicó que la presencia de Johnson estaba relacionada con una reunión con integrantes de la American Chamber of Commerce (AmCham), así como empresarios mexicanos con inversiones en Estados Unidos y compañías estadounidenses con operaciones en México.
La mandataria precisó que no se trataba de una reunión bilateral convocada exclusivamente con el embajador, sino de un encuentro empresarial al que asistiría el representante diplomático. Sin embargo, la cita se produce después de que la presidenta cuestionara públicamente su participación en un proyecto de seguridad en Querétaro.
¿Por qué hay tensión entre Sheinbaum y Ronald Johnson?
La controversia surgió después de que Johnson acompañara al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, durante la colocación de la primera piedra de una academia internacional de capacitación policial, el pasado 2 de octubre.
El proyecto contempla la colaboración con agencias estadounidenses para capacitar a corporaciones policiales en tareas especializadas, entre ellas la detección e incautación de drogas, armas y dinero de procedencia ilícita.
Sheinbaum cuestionó que el acto se realizara sin las autorizaciones federales correspondientes y señaló que este tipo de cooperación debe seguir los procedimientos establecidos por las autoridades mexicanas, con la intervención de las instancias competentes en seguridad y política exterior.
La presidenta pidió aclarar el papel de las autoridades involucradas y sostuvo que la colaboración internacional debe desarrollarse dentro del marco constitucional y legal de México.
Sheinbaum pide respetar los procedimientos de cooperación
El desacuerdo no significa, por sí mismo, una ruptura en la relación entre México y Estados Unidos. La discusión se concentra en los mecanismos que deben seguirse para establecer acuerdos de cooperación en materia de seguridad.
El Gobierno federal ha señalado que la participación de agencias estadounidenses en la academia debe someterse a las autorizaciones correspondientes antes de concretarse. Sheinbaum también ha explicado que su administración no está en contra de la colaboración internacional, siempre que se respeten las leyes mexicanas.
La polémica ha puesto sobre la mesa el papel de los gobiernos estatales en los acuerdos con autoridades extranjeras y la necesidad de coordinar este tipo de iniciativas con las dependencias federales.
Una reunión empresarial en medio de las diferencias
La llegada de Ronald Johnson a Palacio Nacional coloca el tema de la relación bilateral bajo atención pública, aunque el objetivo anunciado del encuentro fue reunir a empresarios de México y Estados Unidos.
La presencia del embajador en la reunión no confirma que la controversia por la academia policial fuera el asunto central de la agenda. No obstante, el encuentro se desarrolla pocos días después de los cuestionamientos de Sheinbaum y en un contexto en el que ambos gobiernos deben mantener los canales de diálogo sobre seguridad y cooperación económica.
Por ahora, el punto de fondo es cómo se establecerá la colaboración prevista para la academia de Querétaro y qué autorizaciones serán necesarias para que el proyecto avance.
La evolución de este caso permitirá conocer si las autoridades federales y estatales logran resolver las diferencias sobre los procedimientos, sin frenar la cooperación que ambos países mantienen en materia de seguridad.



