La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), realizada del 20 al 22 de julio, dejó un mensaje que genera optimismo para la economía nacional, aunque también anticipa un escenario más competitivo para las empresas mexicanas.
Así lo consideró el economista y especialista en desarrollo regional y comercio internacional, Dr. Luis Núñez Noriega, quien explicó que el proceso permitió disminuir parte de la incertidumbre que existía sobre el futuro de la integración económica de Norteamérica, al mantenerse abiertas las negociaciones entre ambos países.
Durante una entrevista, señaló que, aunque no se anunció una renovación por 16 años del acuerdo comercial, sí hubo avances en las mesas bilaterales entre México y Estados Unidos en temas considerados estratégicos, como reglas de origen, acero, aluminio, agricultura y comercio digital.
“Desde mi perspectiva, la revisión de julio reduce la incertidumbre, pero eleva las exigencias para México”, expresó.
El especialista indicó que uno de los principales beneficios es que continúa el diálogo entre ambas naciones, lo que mantiene la posibilidad de alcanzar acuerdos graduales que permitan conservar el acceso preferencial de los productos mexicanos al mercado estadounidense.
Sin embargo, advirtió que el proceso de revisión será constante y que Estados Unidos buscará fortalecer el contenido regional de las cadenas de suministro para reducir la dependencia de proveedores asiáticos, mediante reglas de origen más estrictas y mayores estándares de cumplimiento.
Sonora podría aprovechar el nuevo escenario
Para Sonora, el panorama puede representar una oportunidad importante.
De acuerdo con el Dr. Luis Núñez Noriega, el estado cuenta con ventajas competitivas gracias a la presencia de industrias como la minería, la manufactura, la producción automotriz y de autopartes, la electrónica y los proyectos relacionados con energías limpias.
No obstante, señaló que las empresas deberán prepararse para cumplir con requisitos cada vez más rigurosos en materia de integración regional, trazabilidad y cumplimiento comercial si desean mantener su competitividad.
El nearshoring cambia de rumbo
Respecto al nearshoring, el especialista explicó que este fenómeno no está llegando a su fin, sino que está entrando en una nueva etapa.
Las inversiones, dijo, ya no buscarán únicamente reducir costos de producción. Ahora tendrán mayor peso factores como la integración regional, el contenido norteamericano de los productos, la trazabilidad de las cadenas de suministro y la certeza regulatoria.
En ese contexto, consideró que Sonora reúne condiciones para consolidarse como uno de los destinos más atractivos para nuevas inversiones en México, siempre que continúe fortaleciendo su infraestructura, disponibilidad de energía, formación de talento especializado y seguridad jurídica.
La revisión del T-MEC, concluyó, marca una nueva etapa para la economía de Norteamérica, en la que la competitividad dependerá de la capacidad de las empresas y de las regiones para adaptarse a las nuevas reglas del comercio internacional.



