Hermosillo, Sonora.– En medio de la presión por el abasto de agua en distintas regiones del estado, el gobernador Alfonso Durazo Montaño puso en marcha una estrategia que busca cambiar la forma en que se gestiona este recurso en Sonora, con el respaldo del Banco de Desarrollo de América del Norte.
El objetivo es claro: hacer más eficiente el uso del agua y abrir la puerta a financiamiento que permita desarrollar infraestructura moderna y sostenible.
Durante los días 23 y 24 de marzo, autoridades estatales, municipales y organismos operadores participaron en una capacitación enfocada en mejorar la gestión del agua. Ahí se abordaron temas que van desde la modernización de sistemas hasta el reúso del recurso, pasando por la reducción de fugas y la captación de agua de lluvia.
La intención no es solo técnica. También se busca cambiar la manera en que se toman decisiones dentro de los organismos responsables del suministro, incorporando herramientas que permitan medir resultados, optimizar recursos y mejorar el servicio para la población.
Entre los puntos que más llamaron la atención está el enfoque en la eficiencia operativa y financiera, así como la posibilidad de adoptar modelos más sostenibles en un contexto donde la sequía sigue siendo una preocupación constante en Sonora.
Además, el NADBank dio a conocer la convocatoria del Fondo de Resiliencia Hídrica, dirigida a entidades públicas encargadas del agua potable y saneamiento en la frontera. Este fondo permitirá que proyectos seleccionados accedan a esquemas de financiamiento mixto, combinando recursos no reembolsables con créditos en condiciones preferenciales.
Esto podría representar una oportunidad importante para municipios que enfrentan limitaciones presupuestales, pero que necesitan invertir en infraestructura para garantizar el suministro.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca no solo atender la demanda actual de agua, sino también preparar a Sonora para los retos que vienen en los próximos años.



