La inseguridad en México ya comenzó a tener repercusiones internacionales y ahora el futbol podría ser una de las principales víctimas. La Federación Portuguesa de Futbol confirmó que analiza su visita a la capital del país para disputar el amistoso ante la Selección Mexicana de Fútbol a finales de marzo.
La decisión surge luego de los hechos violentos registrados el domingo 22 de febrero, cuando en más de 20 entidades se emitieron alertas de emergencia por bloqueos carreteros y ataques armados en distintas zonas urbanas, tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes.
Amistoso en el Azteca, en incertidumbre
El encuentro entre México y Portugal está programado para el 28 de marzo en el histórico Estadio Azteca, inmueble que será reinaugurado previo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin embargo, debido a los múltiples reportes en la prensa internacional sobre la situación de seguridad en el país, el organismo rector del futbol portugués señaló que se encuentra evaluando los riesgos que implica viajar a México.
En un comunicado oficial, la Federación Portuguesa aseguró que mantiene contacto directo con el Gobierno de México y con la Federación Mexicana de Fútbol para monitorear la evolución del panorama.
“Cualquier decisión se tomará como resultado del seguimiento continuo, en estrecha coordinación con el Gobierno y en sintonía con la Federación Mexicana de Fútbol, entidad con la que la FPF mantiene excelentes relaciones institucionales y un contacto regular”.
La seguridad, prioridad absoluta
El organismo europeo dejó en claro que la integridad de sus jugadores, cuerpo técnico y delegación es el criterio principal para determinar si el partido se mantiene o se cancela.
“Siendo este el criterio rector de todas las evaluaciones y decisiones relativas a la celebración del partido”.
Hasta el momento, el amistoso sigue en pie, aunque el panorama es incierto. Cabe señalar que la situación también puso bajo análisis el compromiso del ‘Tricolor’ ante Islandia programado para el 25 de febrero en el Estadio Corregidora.
La posible cancelación del duelo ante Portugal no solo representaría un golpe deportivo para el combinado nacional, sino también un impacto en la preparación rumbo al Mundial 2026 y en la imagen internacional del país como sede de eventos de talla global.
Por ahora, la afición mexicana permanece a la expectativa. El balón aún no deja de rodar, pero la última palabra dependerá de la evolución de la seguridad en las próximas semanas.



