El Senado recibió el 17 de marzo la nueva iniciativa de reforma constitucional en materia electoral por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum. La iniciativa modifica los artículos 35, 115, 116 y 134 de la Constitución con la finalidad de disminuir el presupuesto anual de los congresos estatales y sus cabildos, reducir el presupuesto del Senado, ajustar salarios de funcionarios y magistrados para que nadie gane más que la presidenta y adelantar la revocación de mandato de quien esté al frente del Ejecutivo federal.
Las principales críticas de otras facciones políticas se han centrado en dos motivos: el primero, que se atenta contra la soberanía de las constituciones de los estados de la República al imponer desde la presidencia la composición de sus congresos y cabildos; el segundo gira en torno a la posibilidad de realizar la revocación de mandato a la par de las elecciones intermedias, lo que beneficiaría directamente al partido en el poder. Actualmente, la revocación de mandato se realiza en el cuarto año; la iniciativa contempla que se pueda llevar a cabo en el tercer año, coincidiendo con las elecciones de renovación de alcaldías y de la Cámara de Diputados.
Uno de los escándalos que se desataron al presentarse la reforma en el Senado surgió por una supuesta equivocación de quienes la impulsaron. La modificación al artículo 115, para reducir la composición de los ayuntamientos, dejó fuera el principio de paridad. En comisiones aceptaron el error y prometieron cambiar el dictamen para volverlo a integrar.
Los partidos aliados de Morena han dicho que acompañarán esta reforma; solo el Partido del Trabajo pidió que no se modifiquen los plazos que establece la ley para la aplicación de la revocación de mandato.
La iniciativa será discutida en el pleno del Senado y, posteriormente, se enviará a la Cámara de Diputados. La presidenta y su equipo confían en que será publicada en el Diario Oficial de la Federación antes de la festividad conocida como Semana Santa.



