HERMOSILLO, Sonora.- El Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE se encuentra en el centro de una nueva polémica luego de que la diputada local Gabriela Félix Bojórquez solicitara formalmente a los gobiernos estatal y federal el cierre del inmueble, argumentando que existen riesgos documentados por Protección Civil.
La legisladora de Movimiento Ciudadano sustentó su petición en un Acta Circunstanciada con folio 863, correspondiente a una inspección realizada el pasado 15 de junio por la Coordinación Estatal de Protección Civil.
De acuerdo con la información presentada por Félix, el documento contiene 42 observaciones relacionadas con las condiciones del hospital y señala incumplimientos en los 30 puntos revisados.
¿Qué encontró Protección Civil?
Según lo expuesto por la diputada, entre las observaciones se encuentran la falta de un Programa Interno de Protección Civil y de un seguro de responsabilidad civil a terceros.
También se señalaron posibles riesgos de carácter:
- Electromecánico
- Tóxico
- Estructural
- Físico
Además, se reportaron deficiencias relacionadas con las condiciones para responder ante un incendio y llevar a cabo una evacuación segura.
Félix sostuvo que no se trata únicamente de problemas administrativos, debido a que el inmueble continúa atendiendo a trabajadores y derechohabientes del ISSSTE.
Las observaciones no habrían sido solventadas
La diputada explicó que, después de la inspección, la Coordinación Estatal de Protección Civil notificó a los responsables del hospital sobre los riesgos detectados y les otorgó un plazo para presentar documentación y atender las observaciones.
Sin embargo, de acuerdo con la versión presentada por Félix, después de revisar las pruebas entregadas por el Hospital Fernando Ocaranza, la autoridad determinó que los señalamientos no fueron solventados y el expediente fue remitido a la autoridad federal de Protección Civil.
Este punto es uno de los principales argumentos utilizados por la legisladora para solicitar que se tomen medidas respecto a la operación del inmueble.
“No podemos esperar a que ocurra una desgracia”
Gabriela Félix cuestionó que hayan transcurrido alrededor de dos meses desde la inspección sin que, según su versión, se hayan resuelto las condiciones señaladas.
“A dos meses de este levantamiento, tenemos un documento oficial de la propia autoridad que confirma las condiciones de riesgo en las que se encuentran trabajadores y derechohabientes. No podemos esperar a que ocurra una desgracia para actuar”, señaló la diputada.
La legisladora consideró que las condiciones documentadas ameritan una intervención de las autoridades estatales y federales.
También hay reparaciones dentro del hospital
Otro de los puntos planteados por Félix es que actualmente se realizan trabajos de reparación en el inmueble mientras persisten las condiciones de riesgo señaladas.
La diputada cuestionó que las áreas donde se llevan a cabo estas intervenciones no estén necesariamente aisladas, pues consideró que las obras podrían incrementar los riesgos para pacientes, trabajadores y derechohabientes si no se realizan bajo un esquema que garantice la seguridad.
La situación se suma a una reducción en la capacidad de atención del hospital, con cirugías y citas médicas que, según la legisladora, han sido pospuestas.
Hay antecedentes de revisiones federales
La solicitud de cierre no se basa únicamente en la inspección estatal de junio, de acuerdo con Félix.
La diputada señaló que autoridades federales también realizaron revisiones al Hospital Fernando Ocaranza entre febrero y abril de 2026, por lo que, desde su perspectiva, existen antecedentes tanto estatales como federales relacionados con las condiciones del inmueble.
La existencia de revisiones previas añade presión para que las autoridades determinen qué medidas deben adoptarse y si el hospital reúne actualmente las condiciones necesarias para continuar prestando servicios.
¿Qué pasaría con los pacientes si cierran el hospital?
La propuesta de Félix contempla que un eventual cierre no signifique dejar sin atención a los derechohabientes.
La legisladora planteó que los gobiernos estatal y federal, junto con el ISSSTE, deberían establecer un plan inmediato de atención para garantizar consultas, tratamientos, cirugías y demás servicios médicos.
Entre las alternativas planteadas se encuentra la coordinación con otras instituciones públicas y privadas mientras se resuelve la situación del hospital.
“El hospital debe cerrarse, pero la atención a las personas no puede detenerse”, sostuvo Félix.
Piden construir un nuevo hospital
Además de solicitar el cierre del Fernando Ocaranza, la diputada planteó que el Gobierno federal y el ISSSTE comiencen el proceso para construir un nuevo hospital en Hermosillo.
La intención, explicó, sería contar con una infraestructura que responda a las necesidades actuales de los derechohabientes y que permita brindar atención médica bajo condiciones adecuadas de seguridad.
La petición representa un reto mayor para las autoridades, ya que no solamente implica resolver las condiciones actuales del inmueble, sino también definir dónde y cómo continuarían recibiendo atención miles de derechohabientes en caso de una suspensión de operaciones.
La decisión corresponde a las autoridades
Por ahora, la solicitud de cierre corresponde a la diputada Gabriela Félix y deberá ser analizada por las autoridades competentes.
Los señalamientos contenidos en el acta y las condiciones actuales del inmueble tendrán que ser valorados por las instancias responsables de Protección Civil y por el propio ISSSTE.
El punto central es determinar si las observaciones detectadas fueron atendidas, qué riesgos permanecen y qué medidas deben aplicarse para garantizar la seguridad de pacientes y trabajadores.
Mientras tanto, la polémica coloca nuevamente al Hospital Fernando Ocaranza bajo la lupa.
La pregunta que queda sobre la mesa es directa:
¿Puede continuar operando el principal hospital del ISSSTE en Hermosillo mientras persisten las observaciones señaladas por Protección Civil?



