TABASCO.— Lo que parecía un avance en la capacidad de refinación de Petróleos Mexicanos (Pemex) comienza a mostrar su lado más complicado. Tras el reciente incendio en la refinería Olmeca, en Dos Bocas, el incremento en la producción de coque ya encendió alertas dentro del sistema energético nacional.
De acuerdo con reportes oficiales y el Plan Estratégico 2025-2035, el problema no es menor: el crecimiento acelerado de este subproducto está rebasando la capacidad operativa, logística y de almacenamiento de la empresa.
Producción que se disparó en tiempo récord
En menos de dos años, la generación de coque prácticamente se duplicó:
- Antes de Dos Bocas: 40 mil barriles diarios
- Actualmente: 77.5 mil barriles diarios
- Incremento: 93.8%
Tan solo en febrero de 2026, la refinería de Dos Bocas produjo 29 mil barriles diarios, concentrando más de un tercio del total nacional.
¿Por qué el coque representa un problema?
El coque es un residuo sólido derivado del procesamiento de crudo pesado. Aunque tiene uso en industrias como cementeras o fertilizantes, su manejo no es sencillo.
Entre los principales retos destacan:
- Necesidad de infraestructura especializada
- Riesgos por altas temperaturas
- Impactos ambientales si no se controla adecuadamente
Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que la refinería produce grandes volúmenes de coque y que el incendio podría estar relacionado con la temperatura del material.
El incendio que encendió las alarmas
El siniestro ocurrió en una zona de almacenamiento inicial de coque. Las primeras investigaciones apuntan a:
- Material con temperaturas elevadas
- Acumulación sin manejo inmediato
- Condiciones que favorecieron la combustión
Actualmente, Pemex realiza un Análisis Causa Raíz para determinar con precisión lo ocurrido.
El gran cuello de botella: no hay cómo sacarlo
Uno de los puntos más críticos es la falta de infraestructura para mover el coque.
Especialistas ya habían advertido el problema:
- Se generan hasta 8 mil toneladas diarias
- Se requeriría un camión cada cinco minutos para retirarlo
- No hay puerto adecuado ni red ferroviaria suficiente
El resultado: acumulación constante y presión operativa.
Millonaria inversión… con dudas
Pemex planea invertir 3 mil 540 millones de pesos para enfrentar el problema. Entre las acciones:
- Construcción de un segundo tren de procesamiento
- Mayor capacidad para desalojo de coque y azufre
- Nuevas áreas de almacenamiento
Aun así, el crecimiento proyectado mantiene la presión:
- 2025: 6,224 toneladas diarias
- 2035: 7,771 toneladas diarias
Mucho coque, poco dinero
Aunque el coque tiene mercado, no genera ingresos comparables con combustibles como gasolina o diésel.
En febrero de 2026:
- Exportaciones: 80.5 mil barriles diarios
- Ingresos: 81.8 millones de dólares
- Apenas 20% del total petrolero
Esto significa que Pemex produce más, pero gana menos por ese volumen.
Un problema que no es solo de Dos Bocas
Otras refinerías también aportan al aumento:
- Minatitlán: 15,200 barriles diarios
- Cadereyta: 10,800
- Madero: 10,600
- Tula: 9,400
El fenómeno ya alcanza a todo el Sistema Nacional de Refinación.
Lo que viene para Pemex
El crecimiento del coque deja al descubierto varios retos:
- Limitaciones logísticas
- Riesgos operativos
- Impacto ambiental
- Menor rentabilidad
Si no se corrige pronto, lo ocurrido en Dos Bocas podría repetirse en otras refinerías.
El desafío para Pemex ya no es solo producir más petróleo, sino manejar lo que queda después.



