El periodista Mario Maldonado reveló esta semana en El Heraldo de México un dato que debería encender las alarmas: Estados Unidos y Canadá negocian un acuerdo preliminar que reduciría los aranceles al acero, aluminio y automóviles canadienses, dejando a México en clara desventaja frente a su principal competidor dentro del mercado estadounidense.
⚠️ RAZÓN 1: CANADÁ YA TOMÓ LA DELANTERA
Ottawa decidió negociar de manera bilateral y directa con Washington, mientras México sostenía la apuesta por una posición trilateral. El resultado, de confirmarse, es que Canadá obtiene una ruta propia y ventajas arancelarias que México aún no tiene sobre la mesa.
🚗 RAZÓN 2: LAS REGLAS DEL JUEGO AUTOMOTRIZ ESTÁN CAMBIANDO
Washington busca elevar el contenido regional automotriz de 75% a 82%, con al menos 50% de valor de origen estadounidense — una condición que alteraría de fondo la lógica norteamericana bajo la cual se integraron las plantas mexicanas durante décadas.
🎯 RAZÓN 3: NO BASTA CON BUENA VOLUNTAD, HACE FALTA UN CUARTO DE GUERRA
Negociar un tratado de esta magnitud exige un objetivo nítido y coordinación estrecha entre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, su gabinete económico y el grupo asesor empresarial que ella misma conformó al inicio de su administración. Hasta ahora no es evidente que ese engranaje esté operando con la urgencia que el momento exige.
🤝 RAZÓN 4: LA ESTRATEGIA DE FRAGMENTACIÓN YA ESTÁ EN MARCHA
Trump negocia por separado con cada país para extraer concesiones distintas de cada gobierno. Frente a eso, solo un encuentro directo entre ambos mandatarios puede poner sobre la mesa, cara a cara, los temas pendientes —con el T-MEC como prioridad central— y evitar que México quede rezagado mientras Canadá avanza.
Esperar no es una estrategia; es ceder terreno.
Luis Fernando Heras — SonoraStar
Hermosillo, Sonora — Agosto 2026



