Ciudad de México.– La cuenta regresiva está en marcha y la Selección Mexicana de Beisbol ya movió sus primeras piezas clave rumbo al Clásico Mundial de Beisbol 2026. A menos de una semana del arranque del torneo internacional, el manager Benjamín Gil confirmó a los dos primeros abridores que enfrentarán los compromisos iniciales del equipo tricolor.
Los elegidos son Javier Assad y Taijuan Walker, quienes subirán a la lomita ante Gran Bretaña y Brasil, respectivamente.
Ajustes tras bajas sensibles
La decisión llega luego de días complicados para el cuerpo técnico, tras confirmarse las ausencias de José Urquidy y Taj Bradley, dos lanzadores que estaban considerados piezas importantes dentro de la rotación.
Sobre Bradley, Gil explicó que el serpentinero optó por priorizar su situación contractual en Grandes Ligas tras integrarse a un nuevo equipo, buscando asegurar un lugar estable en su organización.
Estos movimientos obligaron a replantear la estrategia en la fase inicial del torneo, dejando definidos solo los dos primeros compromisos.
Así queda la rotación de México
- 6 de marzo vs Gran Bretaña – Abridor: Javier Assad
- 8 de marzo vs Brasil – Abridor: Taijuan Walker
- 9 de marzo vs Estados Unidos – Por definir
- 11 de marzo vs Italia – Por definir
El estratega mexicano confirmó que el tercer abridor aún está en análisis, mientras continúan los trabajos en Arizona con peloteros de la Liga Mexicana de Beisbol y agentes libres.
Experiencia previa en el Clásico
Ambos lanzadores ya saben lo que es vestir la franela tricolor en el Clásico Mundial de Beisbol 2023.
En aquella edición:
- Assad trabajó como relevista, lanzando 5.2 entradas sin permitir carrera.
- Walker abrió un encuentro y completó 4.0 innings sin admitir anotaciones.
Ahora, el reto será mayor, pues asumirán la responsabilidad desde el arranque del torneo en una fase que luce altamente competitiva.
México va por otro golpe histórico
Tras la histórica actuación de 2023, donde México alcanzó instancias decisivas, las expectativas para el Clásico Mundial 2026 son altas. La definición temprana de los abridores envía un mensaje claro: el equipo quiere estabilidad y contundencia desde el primer lanzamiento.
La incógnita ahora gira en torno a quién tomará la bola ante potencias como Estados Unidos e Italia, partidos que podrían definir el rumbo del grupo.
Mientras tanto, la afición mexicana ya cuenta los días para volver a ver a su selección en acción.



