El presidente de la Asociación de Horticultores del Bajo Río Mayo señaló que existen viviendas y familias muy cerca de los predios donde se utilizan estos químicos.
Ante ello, dijo, es importante que se supervise la correcta aplicación que se hace vía aérea y terrestre, para evitar que la sustancia se traslade con el viento hasta los hogares.
“La aplicación de pesticidas y fertilizantes es un tema que se tiene que abordar de manera urgente, por las autoridades correspondientes, pues hay estadísticas en salud, que señalan que en los valles del Yaqui y del Mayo existe una alta incidencia de cáncer”, aseveró.
Indicó que, como productor agrícola, está consciente de que se debe de promover más la agricultura orgánica para generar un equilibro ecológico y evitar que más personas sigan siendo víctimas de los químicos que se emplean en el campo.
Mencionó que los aviones fumigadores deben evitar dejar abierta la boquilla para no esparcir el químico donde existan personas y casas.
Destacó que los productores tienen una gran responsabilidad para realizar el uso correcto y adecuado de los fertilizantes,
“pero a veces no hay ese compromiso con el medio ambiente y la salud”.
Señaló que lo ideal sería sustituir los químicos que dañan al ser humano por el insecticida que proviene de las plantas, principalmente del neem, del limón, de las toronjas y de muchas otras que ayudan a controlar los insectos.
“El gran problema de todo esto es que, si no aplicas los insecticidas a los cultivos, se vienen a pique, se enferman y se llenan de plaga; por eso tenemos que buscar nuevas opciones para cambiar esta situación que se presenta en los valles”, puntualizó.



