HERMOSILLO, Sonora, 24 de agosto de 2026.— En la recta final del proceso para definir la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora, Javier Lamarque puso sobre la mesa una postura que toca directamente a quienes forman parte de Morena desde sus primeros años: ser fundador implica responsabilidad, pero no otorga privilegios.
Durante recientes entrevistas en Hermosillo, el también alcalde de Cajeme señaló que haber participado desde los orígenes del movimiento representa un compromiso para cuidar sus principios, fortalecer su identidad y contribuir a mantener la unidad.
Lamarque fue directo al hablar sobre el peso que puede tener la antigüedad dentro de Morena.
“Ser fundador te da un mérito especial, pero no te da un derecho especial. No hay derecho de antigüedad. En Morena todos somos iguales y todas somos iguales”.
Con esta postura, el político sonorense planteó que la trayectoria dentro del movimiento debe entenderse como una responsabilidad frente a los principios que dieron origen a Morena, y no como una ventaja frente a quienes se incorporaron después.
Recuerda los primeros años de Morena
Lamarque ha relatado que los primeros años del movimiento estuvieron marcados por una intensa labor territorial: recorridos por comunidades, visitas casa por casa, organización y reuniones con grupos pequeños.
Aquella etapa, recordó, permitió construir una estructura que posteriormente creció con la incorporación de millones de mexicanas y mexicanos.
Para el sonorense, ese crecimiento también obliga a mantener abiertas las puertas del movimiento y reconocer las capacidades de quienes llegaron después.
Su mensaje apunta a que la trayectoria y la experiencia pueden aportar a Morena, pero deben convivir con la participación de las nuevas generaciones y de quienes se han sumado en diferentes momentos.
“Todos tienen algo que aportar”
El planteamiento de Lamarque también está relacionado con la unidad interna del movimiento.
En sus intervenciones ha insistido en que todas y todos tienen algo que aportar y que la fortaleza de Morena depende de sumar experiencias, mantener la organización y avanzar bajo un propósito común.
En ese contexto, haber estado desde los primeros años, sostuvo, no debe convertirse en una barrera para quienes llegaron posteriormente ni en una posición de superioridad dentro del movimiento.
La discusión adquiere especial relevancia mientras avanza el proceso para definir la coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora.
Responsabilidad antes que privilegios
Para Javier Lamarque, quienes participaron en la construcción inicial de Morena tienen una responsabilidad adicional: mantener congruencia con los principios que dieron origen al movimiento, contribuir a la unidad y evitar que las diferencias internas terminen debilitando el proyecto.
Su mensaje puede resumirse en una idea: la antigüedad reconoce una trayectoria, pero no establece derechos por encima de los demás.
Con el proceso de definición en Sonora entrando en su etapa final, las posiciones de los distintos actores comienzan a adquirir mayor peso dentro de la discusión política estatal.
Lamarque, por su parte, ha decidido colocar el énfasis en la unidad, la inclusión y la responsabilidad de quienes forman parte del movimiento, independientemente del momento en que se incorporaron.



