Cananea volvió a convertirse en punto de encuentro político, pero también en espacio para escuchar de frente lo que preocupa a la gente. En una reunión con militantes, simpatizantes y ciudadanos del municipio, Javier Lamarque recibió muestras de respaldo y escuchó una larga lista de inquietudes sobre las condiciones de la región, con especial énfasis en la carretera, la inclusión de personas con discapacidad y la necesidad de fortalecer una agenda de igualdad.
Durante el encuentro, las y los asistentes reiteraron su confianza en el proyecto de la Cuarta Transformación y aprovecharon el diálogo para exponer necesidades que, aseguran, siguen marcando la vida diaria en Cananea. Entre ellas destacó el estado de la carretera de la región, una demanda que volvió a aparecer por los riesgos que representa el trayecto, las curvas y el intenso flujo vehicular que se registra en la zona.
La reunión también dejó momentos que marcaron el tono del encuentro. Uno de ellos ocurrió cuando una persona con discapacidad del habla y auditiva tomó la palabra para agradecer la visita de Javier Lamarque y pedir que las personas con discapacidad sean tomadas en cuenta con mayor seriedad, no sólo en el discurso, sino en las decisiones y apoyos que se impulsan desde el servicio público.
Más adelante, integrantes de la comunidad sorda compartieron su experiencia y señalaron la necesidad de contar con más maestras y maestros capacitados en Lengua de Señas Mexicana para atender a niñas, niños y jóvenes que requieren ese acompañamiento en su formación. Entre quienes participaron estuvo Yahir, quien explicó el trabajo que ha realizado con la comunidad sorda y subrayó la urgencia de ampliar la enseñanza y el acceso a herramientas de inclusión.
Javier Lamarque reconoció ese planteamiento y reiteró su respaldo a las causas vinculadas con la inclusión, al tiempo que destacó la importancia de que las políticas públicas no dejen fuera a ningún sector de la población. Durante el diálogo, también se abordó la necesidad de seguir impulsando la igualdad entre mujeres y hombres y de fortalecer la perspectiva de género como una tarea que, señalaron, debe asumirse desde la sociedad y consolidarse en los gobiernos.
En ese contexto, Lamarque hizo referencia al acompañamiento de su esposa Patricia, a quien reconoció como una voz cercana en este proceso de aprendizaje y reflexión sobre la perspectiva de género. Señaló que se trata de una visión que no depende de ser hombre o mujer, sino de la disposición de entender las desigualdades y actuar para corregirlas desde la vida pública y las decisiones de gobierno.
A lo largo del encuentro, las participaciones dejaron claro que, además del respaldo político, existe una expectativa concreta de resultados. La carretera de la región, las condiciones para las personas con discapacidad, la inclusión educativa y la atención a las necesidades de Cananea fueron parte de una conversación que se movió entre el apoyo al movimiento y la exigencia de respuestas.
La jornada cerró con una cálida bienvenida por parte de las y los asistentes, quienes expresaron su confianza en que Cananea siga teniendo voz dentro del proyecto de transformación. Entre aplausos, saludos y fotografías, el mensaje que quedó sobre la mesa fue doble: por un lado, el respaldo a Javier Lamarque; por el otro, la exigencia de que las demandas de la región no vuelvan a quedar en segundo plano.



