El gobierno de Irán anunció un giro momentáneo en medio del conflicto al aceptar un cese al fuego de dos semanas, acompañado de la reapertura controlada del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El canciller Abbas Araghchi informó que durante este periodo se permitirá el paso seguro de embarcaciones, siempre y cuando exista coordinación con las fuerzas armadas iraníes y se respeten ciertas limitaciones técnicas.
“Durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las fuerzas armadas de Irán”, señaló en un comunicado difundido en nombre del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
El anuncio llega en un momento de alta tensión en la región, donde cualquier interrupción en esta vía marítima puede impactar directamente en los precios del petróleo a nivel mundial.
En el mismo mensaje, las autoridades iraníes dejaron en claro que esta medida depende de que cesen los ataques en su contra. De lo contrario, advirtieron que sus fuerzas armadas retomarán operaciones.
El Consejo confirmó además que ha aceptado un alto al fuego temporal, pero fue enfático al subrayar que esto no representa el final del conflicto.
“Seguimos preparados para la acción y, si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza”, señala el documento.
Como parte de este escenario, también se anunció que Irán iniciará conversaciones con Estados Unidos en Islamabad a partir del viernes, en un intento por reducir la tensión.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético global, por donde circula una parte significativa del petróleo que se consume en el mundo.



