La tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel volvió a ocupar el centro de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El canciller iraní, Abás Araqchí, acusó a Donald Trump y Benjamin Netanyahu de presentar una versión de los hechos que, según Teherán, “invierte los papeles de víctima y agresor”.
Las declaraciones se produjeron durante la 81.ª Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York, en medio de una fuerte confrontación diplomática por las acciones militares y el conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel.
Araqchí cuestionó los argumentos utilizados por Washington y Tel Aviv para justificar sus acciones y sostuvo que Irán ha sido objeto de agresiones.
Irán lleva el conflicto a la ONU
El pronunciamiento del canciller iraní ocurre después de la intervención del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ante la Asamblea General.
Netanyahu defendió las acciones militares de Israel y Estados Unidos contra Irán y afirmó que su gobierno actuó para impedir que Teherán desarrollara armas nucleares. También agradeció públicamente al presidente estadounidense, Donald Trump, por su respaldo.
Durante su discurso, Netanyahu también acusó a sus críticos de distorsionar los hechos y utilizó la expresión “invertir los papeles de víctima y agresor”, en un contexto en el que defendía las acciones de Israel.
La respuesta iraní llegó posteriormente, con Araqchí cuestionando precisamente esa interpretación de los acontecimientos.
Una disputa que también se libra en el terreno diplomático
El intercambio de acusaciones refleja cómo el conflicto de Medio Oriente se ha trasladado también al escenario diplomático de Naciones Unidas.
Irán sostiene que Estados Unidos e Israel han presentado a su país como responsable de una crisis que, desde la perspectiva de Teherán, comenzó con acciones de agresión contra territorio iraní.
Estados Unidos e Israel, por su parte, han defendido sus acciones argumentando motivos relacionados con seguridad y con el programa nuclear iraní. Netanyahu sostuvo ante la ONU que la destrucción de instalaciones nucleares iraníes fue necesaria para impedir una amenaza mayor.
Trump y Netanyahu, señalados directamente
Las declaraciones de Araqchí colocaron directamente al presidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en el centro de la crítica iraní.
El canciller cuestionó la manera en que ambos gobiernos han presentado el conflicto ante la comunidad internacional y acusó a Washington y Tel Aviv de intentar modificar la percepción sobre quién inició las acciones y quién enfrenta sus consecuencias.
Estas afirmaciones corresponden a la postura expresada por el gobierno iraní y forman parte del intercambio de acusaciones entre las partes.
Mientras tanto, la Asamblea General de la ONU continúa como uno de los principales escenarios donde los gobiernos exponen sus posiciones sobre el conflicto y buscan respaldo internacional para sus respectivos argumentos.
La confrontación diplomática ocurre mientras persisten las tensiones militares en Medio Oriente y aumentan los llamados internacionales para encontrar una salida al conflicto.



